¿Y si usted no despertara mañana?

¿Y si usted no despertara mañana?

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¿Y si usted no se despertara mañana? Imagine eso por un momento. ¿Qué sucederá si un día de estos usted simplemente amaneciera con los ojos cerrados y se diera cuenta de que no volverá a abrirlos?

¿Cuántas personas van a sentir su falta? ¿Su familia, sus amigos, sus vecinos? ¿Por cuánto tiempo la nostalgia oprimirá sus corazones? ¿A cuántas personas usted cautivó? ¿Cuántas personas van a acordarse de usted?

Por un momento, imagine si usted no despertara mañana. Usted que es joven que ya vivió bastante, que es negro, blanco, rojo o amarillo. Débil, fuerte, rico o pobre. ¿Qué ha hecho? ¿Qué proyectos quedaron por la mitad? ¿Cuáles están en la etapa inicial? ¿Cuáles se completaron?

Los antiguos griegos creían que el hombre solo muere cuando su nombre muere. ¿Cuándo su nombre saldrá de la boca de las personas? ¿Cuándo saldrá de su memoria?

¿El corazón de quien se angustiará la primera mañana en que usted no pueda decir “buen día”? ¿Los ojos de quien se humedecerán al darse cuenta de que su beso de buenas noches solo será dado en sueños? ¿En qué sueños usted estará?

Imagínese ahora, ¿En qué sueños usted estuvo? ¿Qué sueños tuvo? ¿Cuáles lo involucraron al punto de volverse reales? ¿Usted realizó sus sueños? ¿O estuvo quejándose porque no tenía tiempo, no tenía espacio, no tenía capital? ¿Tenía que trabajar para vivir o vivía para trabajar?

En este momento en que usted ve que su cuerpo no volverá a abrir los ojos, un bebé pestañeó por primera vez. Usted puede ver todo lo que está sucediendo. La rosa que floreció, la semilla que se abrió en la tierra.

Mientras usted piensa en eso, una pareja se dio su primer beso, alguien está cantando su canción favorita con toda la fuerza de sus pulmones, alguien que lo necesitaba recibió el elogio de su padre.

¿Usted está viendo eso?

Ese profesor terminó de dar el primer libro a una niña de 5 años. Ella será poetisa. El padrino de ese niño sonrió tanto del chiste sin gracia que él pasó a reírse por la vida. Él será humorista.

El experimentado ayuda al novato, el exalcohólico cumple 365 “solo por hoy” libre del vicio, la muchacha sostuvo la puerta para quien venía detrás. La esponja de acero hizo que la televisión funcionara para ver la final del campeonato.

¿Puede ver todo eso sucediendo? El bombero logró salvar al bebé. El muchacho devolvió la billetera que encontró. El futuro cineasta vio la película que cambió su vida.

En algún lugar, alguien está viendo el amanecer más lindo que haya existido. La pareja se quitó finalmente sus dudas. El viajero que recibió una carta de su amada.

Salió la primera flor de la primavera.

¿Usted puede ver eso, ahora que no despertará? Todo eso está sucediendo ahora, pero también sucedía todos los días. Entonces, ¿por qué no lo vio cuando podía, para aprovecharlo? ¿Le faltó tiempo? ¿Espacio? ¿Capital? No, la lluvia que vino después de la sequía no exige esas cosas. La estrella fugaz que madre e hijo vieron tampoco. La felicidad nunca exigió más que sus ojos y su corazón.

La vida espera que todos los días usted sea el padre que ve a su hijo dar el primer paso. Maravíllese. Cada día es bello.

(*) Santiago 4:13-14 y Filipenses 3:13-14