Viernes de liberación

Viernes de liberación

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«Mi hijo escuchaba voces y veía sombras»

Luisa sufría de ataques de pánico y de depresión. El médico le había dicho que tenía que tomar una medicación de por vida. Sin embargo, ella decidió participar de las reuniones de liberación y encontró lo que buscaba: «Comencé a asistir cada viernes con fe y todo comenzó a cambiar. Un mes después, ya no tomaba más pastillas.
Luego, empecé a luchar por mi hijo. Él escuchaba voces y veía sombras, pero perseveré y se liberó de todos los males que lo atormentaban. Hoy los dos estamos libres».

 

«Sentía que alguien se sentaba en mi cama»

Ivana, antes de participar de la reunión, padecía de tormentos espirituales: «Por las noches oía voces, veía sombras, sentía que alguien se sentaba en mi cama y me sacaba las frazadas. Tenía pesadillas, ataques de pánico y depresión. Eso me llevó a querer suicidarme. Quise clavarme un cuchillo en el estómago, pero no lo logré.
Pensaba que no había solución, hasta que empecé a participar de las reuniones. Entonces, comencé a dormir tranquila y dejé de tener ataques de pánico. Estoy libre».

Si los problemas no lo dejan en paz y quiere ser libre de los tormentos espirituales, participe de la Reunión de Liberación a las 8 h, 10 h, 12 h, 16 h y 20 h, en la Universal más cerca de su domicilio.

Si usted quiere comunicarse con nosotros, puede hacerlo llamando al (011) 5252-4070.