Va al hospital por cirugía menor y sale con GPS dentro de su cuerpo

Va al hospital por cirugía menor y sale con GPS dentro de su cuerpo

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Era un día normal, cuando el ciudadano norteamericano Michael Woolman, asistió al hospital Baylor en el estado de Nebraska, para realizarse una cirugía menor: de amígdalas y senos paranasales. Como era de esperar todo salió bien. Bueno, casi todo, porque una vez terminada la intervención, Woolman descubrió consternado que su médico tratante le había introducido un dispositivo GPS de rastreo.

Todo ocurrió la tarde del día viernes de la semana pasada. Completada la operación, Woolman fue al baño del hospital, donde descubrió que su axila estaba sangrando de manera inusual. Aunque en ese momento le restó importancia, más tarde y en su casa, descubrió el GPS implantado en su cuerpo, tal como se hace con algunos presos de dicho estado, pero esta vez, sin el consentimiento de su portador.

A los pocos días de descubrir el extraño “incidente”, Woolman instauró una demanda contra el Hospital Baylor por incumplimiento de sus derechos civiles y negligencia médica.

Si el reclamo de Woolman resulta ser válido, el hospital Baylor podría estar en serios problemas. Y es que si el sólo hecho de llevar a cabo un procedimiento quirúrgico sin el consentimiento del paciente es grave, imagínense lo que significa tener un sistema para la implantación y seguimiento de los pacientes.