¿Usted se casaría con un robot?

¿Usted se casaría con un robot?

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A primera vista, el robot Geminoid F (foto) parece realmente un ser humano. La semejanza  está en la perfección  de los cabellos, en las cejas y en las pestañas voluminosas. El rostro de goma – con las facciones femeninas – y los rasgos asiáticos trasmiten realismo y belleza. El androide, desarrollado en Japón, ha sido aclamado como el “robot más sexy del mundo”, y se ha convertido en estrella del cine japonés (foto abajo), con la película “Sayonara”  (2015), siendo el primer robot “actriz” en las pantallas grandes.

A medida que avanza la tecnología, las similitudes con la raza humana se hacen cada vez  más evidentes en los robots. Los especialistas apuestan a que, en un futuro próximo, ellos podrán ser una compañía ideal; quien sabe hasta perfectos en un matrimonio.

En una entrevista al tabloide británico Daily Mail,  Kevin Curran, científico de computación de la Universidad de Ulster, en Irlanda, y miembro sénior del Institute of Electronic and Electrical Engineers, dijo que, una vez que las máquinas comiencen a actuar como los humanos, interactuando y conversando en tiempo real, las personas podrán ser íntimas de ellas.

Al principio, para el especialista, la probabilidad es que sean creados robots para transformarse en la compañía para ancianos y niños. Sin embargo, eso podrá cambiar con el tiempo. “Solo tenemos que proyectar unos cuantos años más y podremos ver a los robots siendo readaptados con fines sexuales”, resaltó.

Creación divina

¿Usted ya se imaginó una relación de pareja con un robot?

Dios al crear al hombre a Su imagen y semejanza, ya sabía exactamente lo que el ser humano necesitaría: “Y dijo el Señor Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” Génesis 2:18

El proyecto Divino siempre fue hacer al hombre una sola carne con la mujer. Por eso, Él mismo la formó con una parte del hombre: “Y de la costilla que el Señor Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.” Génesis 2:22,23.