¿Usted fue llamado para servir en el ejército?

¿Usted fue llamado para servir en el ejército?

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Cada año, miles de jóvenes se inscriben para servir en el ejército, pero defender a su país en una guerra no es una tarea nada fácil; cualquier desliz puede ser fatal. Pero, ¿cómo se identifica un ejército?

Cualquier ejército de este mundo tiene normas estrictas, las cuales demandan  obediencia incondicional, disciplina, orden, respeto, jerarquía y sumisión. Todos deben reconocer las órdenes de sus superiores. De esa forma, el éxito será grande. Los que quieren entrar en el Ejército de Dios, también deben seguir las reglas impuestas por Él.

“En el ejército del Señor de los Ejércitos solo están alistados aquellos que nacieron del Espíritu, continúan en el Espíritu y viven por la fe”, explicó el obispo Edir Macedo, durante el mensaje transmitido – on line, en TV Universal y, por radio, a través de Red Aleluya – el pasado miércoles 28.

Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos, Mateo 5:20

“No es suficiente entrar al Ejército del Dios vivo, es necesario mantenerse y para que eso suceda, debemos ser disciplinados con las órdenes que provienen del Señor de los Ejércitos. Dios Se identifica de esta manera para mostrar cuán grande es y el gran respeto que todos deben tener hacia Él,” comentó.

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.” Mateo 28:18

Dios nos hace entender que Su Ejército es celestial y que está compuesto por personas de carácter, de fe, que tienen compasión, son justas y están comprometidas en la lucha en contra de la injusticia.

“Si usted es de Dios, entonces forma parte del Ejército del Señor de los Ejércitos en este mundo, y es obvio que tenemos que imponernos a los soldados que forman parte de los ejércitos de este mundo. Cuando la persona forma parte del Reino de Dios, obedece las leyes de Dios, las cuales deben quedar grabadas dentro de su corazón. Entonces obedece y vive la disciplina, es obediente – no es por la fuerza de las armas, sino porque tiene placer de servir a su Señor”, afirmó el obispo.