¿Usted es un empleado que da dolores de cabeza?

¿Usted es un empleado que da dolores de cabeza?

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Todas las veces que almorzaba con sus colegas de trabajo, Carlos solía quejarse de la empresa en la que trabajaba. Al participar de reuniones, afirmaba que el lugar no valoraba al profesional y siempre hablaba mal de algún compañero. Carlos era uno de los líderes del equipo de ventas y siempre que se sentía amenazado hacía algo para que la persona que le hacía temer la pérdida de su puesto fuera perjudicada e incluso despedida.

Con el tiempo, los empleados comenzaron a darse cuenta de que el rendimiento mensual cayó, el trabajo en equipo se desintegró, los clientes desaparecieron y la empresa fue a quiebra.

Parece hasta la historia de una película, pero no lo es. Usted seguramente debe conocer o ya conoció a alguien como Carlos. Las circunstancias cambian, pero el inconveniente es siempre el mismo. Carlos representa esa fruta podrida adentro de una caja que contamina a todas las demás. Trazando un paralelo con la empresa, ella invierte tiempo, dinero y esfuerzo para tener un buen desempeño, pero pierde mucho manteniendo a malos profesionales en su plantel.

No sirve saber solo la técnica

Es común presenciar una escena como esa en el día a día. Seguramente, usted convive o convivió con esa persona que dice ser víctima de las situaciones en el ambiente profesional, sea porque ella piensa que el jefe no reconoce su valor, sea porque alguien interfirió en el resultado final de su trabajo. Tenemos también al famoso “chupamedias”, ese que crea mil y una situaciones para agradar a las personas que están jerárquicamente por encima de él; el desleal, que quiere crecer a costa de dejar a los demás atrás y robarles las ideas; o ese que finge ser bueno, pero siempre le habla mal de alguien. Eso, sin contar al mentiroso, que todos los días tiene una excusa para justificar el atraso.

Si, además de identificar eso en sus compañeros, también reconoce algunas de estas características en usted mismo, esté atento, pues ellas pueden destruir su carrera.

Una investigación realizada por la empresa Catho entre más de 50 mil profesionales, reveló que el mal comportamiento de los empleados es uno de los principales motivos de despidos en las empresas, causados principalmente por los errores en la relación con el jefe o con los compañeros.

“Es muy común encontrarnos con profesionales técnicamente bien preparados, pero emocionalmente y socialmente aún muy inmaduros. Esto limita su desarrollo e interviene en el nivel de contribución que puede darle a la organización. Pero tarde o temprano, será separado del equipo”, explica Juliana Nóbrega, consultora de carreras y negocios de Nóbrega Gestión de Carreras y Negocios.

¿Cómo lidiar con un profesional anti ético?

 El director de eventos Luiz Carlos Alves, de 36 años, ya sufrió las consecuencias de trabajar con personas envidiosas. “A mediados de 2008 era vendedor en un equipo de una empresa prestigiosa. Lamentablemente, envidiaban mi espacio, pues estaba siempre entre los tres mejores del mes. Eso generaba chismes y mentiras. El objetivo era derrumbarme. En aquel momento no aguanté la presión y presenté la renuncia”, recuerda el profesional.

Pero, con el tiempo, aprendió a superar los obstáculos y reconoció que quienes quedarían mal en la historia serían los que querían perjudicarlo. “En esa época, perdí económicamente porque terminé cambiando de empleo por otro que era de menor sueldo, pero, a cambio, desde allí hasta aquí solo crecí profesionalmente. Di dos pasos hacia atrás para dar diez hacia adelante. Además de eso, los mismos que me perjudicaron con chismes y mentiras continúan en el mismo nivel profesional y con una carga de trabajo dos veces mayor”, concluyó Luiz, que hoy es dueño de una agencia de eventos.

En el primer momento, cuando se encontró con profesionales de mala conducta, Luiz presentó la renuncia, pero esa no es la mejor salida. Según la consultora de carrera y negocios, es necesario aprender a lidiar con los profesionales que actúan así. “Al encontrarse con un compañero o una situación incómoda, la mejor cosa que se puede hacer es mantener el enfoque en el trabajo. Claro que no siempre es fácil mantener la serenidad, pero es importante hacer este ejercicio. Con el tiempo, se va volviendo cada vez más fácil no abatirse y no involucrarse en esos contextos”, resalta la especialista.

Su comportamiento en el trabajo dice todo sobre usted

El mercado de trabajo es competitivo, realmente no es fácil, ¿pero quién dijo que lo sería? La conquista viene de la lucha diaria y es esencial para cualquier ser humano ser ético y mostrar la verdadera fuerza del buen carácter y de la dedicación individual. Esa debería ser la regla y no la excepción. Usted tiene, en el momento que está viviendo, la oportunidad para construir una carrera brillante y exitosa por medio del sudor y del esfuerzo. Su futuro depende de quién es hoy usted. Invierta en él y esté atento: el modo cómo se comporta en el ambiente profesional dice todo sobre su carácter.

Actitudes que todo empleado inconveniente tiene:

Habla de más o se pasa todo el día haciendo bromas.

Señala siempre lo que el compañero dejó de hacer. Se preocupa más con el trabajo del otro que con el propio.

Busca conversar con personas ocupadas.

Publica mensajes negativos en las redes sociales sobre la empresa.

Habla demasiado alto: nada más irritante que alguien gritando cerca suyo.

Oye música alta incluso con los auriculares.

Interrumpe a las personas durante una reunión.

Da opinión en todos los temas: cuando un grupo está conversando, escucha involuntariamente y se entromete.

Es el dueño de la razón y monopoliza una conversación, solo su opinión es la correcta.

Evite los malos hábitos y construya una carrera exitosa

Problematizar: enfatizar demasiado los problemas

Inconveniencia: confundir las relaciones personales y de trabajo.

Negativismo: valorar más los aspectos negativos que los positivos, tanto en las personas como en las situaciones.

Positivismo excesivo: no considerar actitudes muy negativas o factores que ofrecen riesgos.

Desorganización: no conseguir mantener las cosas en orden (computadora, escritorio, documentos, etc.).

Resistencia a los cambios: dificultad de adaptación y de aceptación a los nuevos escenarios.

Acomodación: falta de deseo de desarrollo continuo.

Si quiere ser un empleado ejemplar, lo esperamos este lunes en el Congreso para el Progreso, para que pueda seguir luchando en pos de sus sueños. A las 8, 10, 12, 16 y especialmente a las 20 en Av. Corrientes 4070. Busque una Universal más cerca de su casa, haciendo clic aquí.

Mientras no consiga lo que quiere, no baje los brazos, no tire la toalla, no se desanime, siga luchando, ponga más fuerza de la que ha puesto y espere confiado porque la victoria llegará. Falta menos que antes…