Un dolor que persigue a las mujeres hace 3 mil años

Un dolor que persigue a las mujeres hace 3 mil años

Por

Cada uno tiene su propio método para lidiar con el dolor. Muchos se encierran dentro de sus casas y lloran durante días, esperando que la aflicción se calme, con la esperanza de que, algún día, sea posible convivir con el dolor sin que les quite todas sus fuerzas. Permanecen aislados del mundo, buscando un motivo para lo malo que les sucedió, culpándose a sí mismos, a los demás e incluso a Dios. Pero no fue el caso de un determinado levita.

Él vio a su esposa siendo empujada hacia la muerte por la persona en quien confió. Vio su vida quebrándose de un momento a otro y no encontró una forma de reaccionar. Después de luchar mucho para recuperar a su concubina, atravesar tierras desconocidas y arriesgar su propia vida, inmediatamente después de alcanzar su objetivo, vio su lucha siendo perdida. Eso porque, durante una noche en una región peligrosa, los brutos de Gabaa violaron a su mujer hasta la muerte.

Fueron decenas de hombres abusándola desde el comienzo de la noche hasta el fin de la madrugada. Al ponerse el sol, cuando finalmente pudo llegar hacia la muchacha, le imploró: “Levántate, y vámonos”, pero ella no respondió. Entonces, puso su cuerpo sobre el asno y siguió su camino.

Estas cosas sucedieron hace más de 3 mil años, cuando Israel era una nación dividida en 12 tribus, pero el dolor que aquel levita sintió continúa persiguiendo a las familias hasta hoy.

Hace menos de 1 mes, una adolescente sordomuda fue violada y asesinada por tres hombres en Manaus, capital amazonense. Tan grave como los cinco hombres que abusaron colectivamente a una joven en Nova Déli, en India, al comienzo de este año. También en India una muchacha que fue condenada por su tribu porque estaba de novia con un muchacho de otra tribu. ¿La pena? Violación colectiva. Al menos 13 hombres abusaron de ella.

Cuando el levita llevó a su esposa de regreso a su casa, quiso exhibir para todos el salvajismo y el dolor que el crimen le causó, con la esperanza de que eso no se repitiera más. Con un cuchillo, descuartizó el cuerpo de su concubina en 12 partes y envió una a cada tribu de Israel.

Hoy en día, no se envían pedazos de un difunto por el mundo, pero el mensaje llega con la misma fuerza por los medios de comunicación disponibles. La violencia de esa época causó una guerra dentro de Israel, donde 11 tribus lucharon contra Gabaa de Benjamín. La violencia en la actualidad no causa guerras, pero provoca indignación y dolor.

En 3 mil años, las mujeres conquistaron derechos impensables en la época de los levitas, pero muchos hombres aún no aprendieron a valorizarlas.

(*) Jueces 19:25-29