Un día de mucha alegría en Alemania

Un día de mucha alegría en Alemania

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Los voluntarios de la Educación Bíblica Infanto-Juvenil (EBI) de Alemania proporcionaron a los niños del país, recientemente, un día completamente diferente a lo que ellos están acostumbrados.

Una fiesta al aire libre reunió a los pequeñitos de todas las sedes de la Universal en el país, aprovechando los pocos días de sol y calor que hacen por allá.

Las educadoras, por medio de un intenso trabajo que ya realizan hace por lo menos 17 años en Alemania, se empeñaron para hacer de ese día un momento de mucha diversión para los pequeñitos.

Sin embargo, la preocupación no fue solamente preparar una fiesta con globos, canciones o proporcionar una meriendita diferente, sino, por encima de todo, transmitirles a los niños un mensaje de fe y enseñarles cómo utilizar esa certeza en todos los momentos, inclusive en los más difíciles.

De acuerdo con la educadora voluntaria de la EBI, Yolanda Xavier, todo fue preparado con mucho amor y cariño. “Y los niños pudieron percibir eso. Ellos comieron golosinas, recibieron recuerditos, pero lo que me pareció más interesante fue la forma que usamos para contar la historita de Jesús calmando la tempestad. Preparamos un barco en el aulita y les pedimos a los niños que sean los discípulos. Entonces, apagamos las luces y pusimos ruido de lluvia y truenos. Ellos realmente se involucraron con la historia y, de esa forma, pudimos hacerlos entender que cuando tenemos a Jesús en nuestras vidas, no necesitamos tenerle miedo a nada, porque Él nos socorre. Fue realmente un día muy divertido”, describió.

Para la responsable general del trabajo de la EBI en Alemania, Débora Hahn, el objetivo de mostrar la vida que Jesús puede ofrecernos a cada uno de nosotros ha sido cumplido a cada día. “Nuestra preocupación es llevar a cada uno de esos niños a encontrar al Dios vivo y, por medio de la fe, provocar un cambio en sus vidas, a ejemplo de lo que ha sucedido con muchos que llegaron hasta nosotros y que, a pesar de ser tan chiquitos, han colocado la fe en práctica y han sido bendecidos. Para mí fue muy gratificante ver la sonrisa en el rostro de esos pequeñitos.”

(*) Con informaciones de Universal Alemania