Traición: ¿dónde está el error?

Traición: ¿dónde está el error?

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“Mi esposo me traicionó y las personas, a veces, dicen que yo también tengo la culpa. Esto me está martirizando. Sé que soy humana y tengo errores. Él dijo que hacía años que no me amaba. Realmente, él era muy frío, pero pensaba que era su forma de ser. Ahora se la pasan buscando la razón. Él casi no hablaba, era muy callado; yo intentaba que se abriera, pero no se abría conmigo. Él era de la IURD hacía 17 años, parecía ser de Dios, hacía la obra, pero cayó. Él dice que fui una buena esposa, una buena madre, pero ahora insisten en poner la culpa en mi, y creo que incluso él está haciéndolo. Llegué a pedirle perdón pensando que soy la culpable del error de él. Yo lo amaba pero él dijo antes de que lo descubriera, que no me amaba ya hacía muchos años y eso me dolió mucho. ¿Dónde me equivoqué?” Amiga.

 Respuesta:

El diablo está usando esta situación para impedirle mirar hacia adelante y ser feliz. Si su esposo pecó y cayó, ¡fue una decisión de él!  Claro que nadie es perfecto. Todos nosotros tenemos equivocaciones y estamos siempre aprendiendo. Creo que usted, hoy, viendo las cosas con más claridad, pudo reconocer que se ha equivocado algunas veces y ha tenido actitudes erróneas, sin embargo nadie puede culparnos por los errores de otro.

Usted ve amiga, inclusive el propio diablo tienta a las personas con pensamientos y debilidades, sin embargo la decisión de ceder a aquella tentación es única y exclusiva de la persona. ¡Ni Dios, ni el diablo, ni nadie puede hacer nada por eso! Por lo tanto, usted no debe aceptar que este tipo de pensamientos la pongan triste. ¡Usted necesita ir hacia adelante!

Haga una oración sincera a Dios, hoy mismo, incluso en este momento. ¡No pierda más tiempo! Creo que usted ya lo ha hecho, pero yo la invito a hacerla nuevamente. En esta oración dígale a Dios todo lo que está preso en su corazón. Lance todo lo que tenga para decir. Humíllese. Pero al levantarse, amiga, ¡decida ser diferente! Decida ser fuerte y no aceptar esas acusaciones del diablo y de nadie más.

Usted necesita vencer sus propios pensamientos primero, para que, después, usted esté fuerte y no se deje quebrantar por los demás. Sé que él hace parte de su vida y que es muy difícil olvidar. Sin embargo, él ya tomó su decisión y ya está viviendo la vida. Usted también necesita vivir la suya. No deje que el pasado le impida vivir el presente y ser feliz en el futuro!

(*) Respuesta extraída del blog de Cristiane Cardoso.