Testimonios del Templo de Salomón

Testimonios del Templo de Salomón

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t-testi01878 “En nuestra vida hubo un antes y un después”

Gustavo García y su familia fueron víctimas de un robo violento que destruyó los sueños de todos. “Estábamos trabajando y de la noche a la mañana nos asaltaron, nos sacaron todo, los ahorros, el proyecto familiar que teníamos, hasta las ganas de trabajar. Pero hicimos nuestro sacrificio y Dios respondió, pudimos concretar el negocio que queríamos, compré un vehículo y recientemente cambié el auto por un modelo más nuevo. Además tenemos gente trabajando para nosotros y remodelamos la casa”.

En el Templo de Salomón Gustavo encontró las respuestas que tanto necesitaba para él y para su familia. Él decidió participar enviando su pedido al Templo de Salomón en cuanto tuvo la oportunidad porque sabía que Dios hace cosas extraordinarias.

t-testi02878 “Cobré un juicio por un monto impensado”

Liliana Garramuño envió su pedido al Templo de Salomón con mucha fe, pues estaba con una situación judicial bastante complicada y necesitaba una respuesta urgente. Ella tenía un juicio para cobrar pero el tiempo pasaba y no había ningún avance que indicara la resolución del caso.

Ante esta situación, ella colocó su sacrificio en el Altar y determinó que tendría la respuesta a su pedido. Entonces, al poco tiempo, le notifican que la resolución judicial era favorable. Dios había movido su mano en su favor.

“Gracias a Dios cobré un juicio que estaba trabado, el valor fue mayor a lo que yo tenía pensado por lo que me permitió solucionar varios problemas. Hoy tengo una gran puerta abierta delante de mí y voy por mucho más porque sé que Dios responde”.

t-testi03878 “Fui sanada de cinco quistes grandes”

Luisa Ortiz comenzó a sentir dolores de cabeza y de espalda, se agitaba y hasta se mareaba. Entonces, decide consultar al médico y a través de los análisis detectan que estaba anémica. Como seguía sintiéndose mal, consulta nuevamente a los médicos y le detectan cinco quistes grandes que se encontraban alrededor de los riñones.

Ella no aceptó tener ese problema de salud y decidió usar su fe recurriendo al Dios Vivo que responde. El resultado del sacrificio fue maravilloso, Luisa alcanzó su sanidad y hoy tiene una vida normal. “Recuerdo que me lancé en el Altar, envié mi pedido al Templo de Salomón y Dios respondió. Me hicieron nuevamente estudios y no hay quistes, desaparecieron. Dios me sanó”, afirma Luisa sonriendo.