Ayuno de Daniel

Ayuno de Daniel

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Sobre la campaña: Sepa cuál es el propósito espiritual de este gran movimiento de fe

Muchos de nosotros deseamos cambiar algo; la manera de pensar, de actuar, de hablar, o de comportarnos, pero no siempre logramos ese cambio tan esperado en nuestro interior. Los motivos son innumerables, y generalmente el exceso de informaciones y de preocupaciones que tenemos en nuestro día a día puede influir, y mucho…

Entonces aparece la pregunta: ¿Qué hacer para adquirir nuevos pensamientos y actitudes, y llegar a transformarnos en mejores personas y estar más cerca de Dios?

La voluntad de Dios es que pensemos por nosotros mismos y razonemos sobre las cosas que suceden en el mundo, principalmente, sobre nuestra propia vida.

Entonces, contaminados con tanta información innecesaria, exceso de ocio y entretenimiento y cosas extras que nada añaden en nuestras vidas, lo máximo que conseguimos es distanciarnos cada vez más de lo que realmente importa.

¿Cuántas veces dejamos de conversar con esposo, esposa e hijos porque perdemos tiempo mirando un programa, un film o una novela? La televisión e internet son excelentes medios de comunicación, y nos permiten saber todo lo que sucede en el mundo simultáneamente  sin embargo, debido a tanta facilidad y atractivo, también colabora para un distanciamiento no solo de nuestra familia, sino también de Dios. En realidad, la cantidad de información ocupa el lugar de las cosas espirituales en nuestra mente.

Por esta razón es que la Iglesia Universal del Reino de Dios está promoviendo el 4º Ayuno de Daniel que dio comienzo el 1 de enero del 2012. Son 21 días de ayuno audiovisual, para que tengamos la mente más libre y más abierta para las cosas espirituales con el fin de acercarnos más a los pensamientos y la voluntad de Dios.

Cuando el profeta Daniel se sintió amargado por la situación que vivía junto al pueblo, decidió hacer un ayuno. Y quedó sin alimentarse de comida deseable durante 21 días. Dejó de comer cosas como carne, vino y todos los manjares del rey (Lea Daniel 9 y 10). Eso significa que Daniel sacrificó en pos de la respuesta de Dios.

De la misma manera, hoy, el mayor sacrificio no es el ayuno de alimentos, sino la total abstinencia de información, entretenimientos, música, televisión, en fin. De hecho, la persona que desee sacrificar en pos de su vida espiritual, deberá ser consciente de que no será fácil, principalmente porque sucederá en medio a una época tan festiva como lo son la Navidad y las celebraciones de fin de año.

Beneficios del Ayuno

La persona que participe de la campaña, va a ver que toda la religiosidad, hasta entonces presente en su vida desaparecerá. Porque no pensará más como este mundo, sino que estará apta para discernir lo que es bueno o malo para su vida natural y espiritual. En otras palabras, será la propia bendición. Y donde quiera que vaya, llevará esta virtud. Además de eso, la mente que está acostumbrada a los placeres de este mundo, pasará por una limpieza espiritual, volviéndose más pura y sincera.
El Ayuno de Daniel es una gran oportunidad para quien aun no nació de Dios y quiere tener un encuentro con Él, y para aquellos que anhelan un crecimiento espiritual  aun mayor del que ya tenían. Es en el momento del bautismo con el Espíritu Santo que nos damos cuenta cuán inmaduro éramos, y cuan dependientes de los demás estábamos cuando el tema era nuestra propia vida espiritual.
No obstante, a partir del momento que recibimos este Sello Divino, somos capaces de determinar la frustración de todo el plan diabólico sobre  nuestra vida, y tendremos la autoridad suficiente para ordenar que todos nuestros problemas desaparezcan.
La campaña comenzó el 1 de enero del 2012 y concluye el 21 del mismo mes. Si usted desea participar del cuarto Ayuno de Daniel, haga clique aquí.