¿Sin fuerzas para luchar?

¿Sin fuerzas para luchar?

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La realidad económica es un duro rival. Las deudas, el desempleo, la baja en las ventas, la disminución en la cantidad de clientes y el miedo a quedarse sin trabajo son enemigos que amenazan a toda la población, que no sabe de dónde sacar fuerzas para seguir luchando.

Muchos ya no logran levantar cabeza ante tantos golpes y, desesperados, no saben qué hacer para revertir una situación que no les es favorable.

La Santa Unción traerá la fuerza de Dios para salir adelante, con ella, en el pasado muchos hombres se convirtieron en grandes vencedores, como David, quien de ser un simple pastor de ovejas olvidado por su padre pasó a ser el mayor rey de la historia de Israel, recordado y respetado durante siglos, hasta la actualidad. Basta viajar a Israel para ver el respeto y la marca que dejó este hombre ungido en toda la nación.

Este lunes usted tendrá la oportunidad de recibir la Santa Unción en el Congreso para el Progreso. El pastor Ronaldo estará realizando esta Santa Unción en el hall de entrada del Templo de la Fe antes de empezar las reuniones de la tarde y de la noche. Lo esperamos en Av. Corrientes 4070, Almagro, a las 16 y 20 h, no deje pasar esta gran oportunidad.

Más resultados del Congreso para el Progreso

lunes02932Pilar: “Llegué hace algunos años al Congreso para el Progreso estando desempleada y enferma. Tenía la cabeza llena de ‘no puedo’, creía que por haber estado mal durante mucho tiempo ya no había nada que hacer, que era imposible conseguir un trabajo. En la reunión aprendí que yo podía ser mi propia jefa. Participé, perseveré y apliqué todo lo que me enseñaron, así, gracias a Dios levanté mi autoestima, empecé a creer que era posible salir adelante y hoy tengo mi negocio propio, con empleados”.

 

lunes03932Mario: “Mi vida era un desastre, tenía muchas pérdidas, trabajaba y el dinero no me alcanzaba para nada, no existían los fines de semana, porque también tenía que trabajar. Conocí el Congreso para el Progreso y si bien al principio me costó creer, cuando logré vencer las dudas, noté los cambios en mi economía. Hoy trabajo menos, gano más y la crisis no se nota”.