Rumbo al nuevo comienzo

Rumbo al nuevo comienzo

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El grupo Godllywood fue iniciado en diciembre de 2009, en Texas, Estados Unidos, sólo con 17 mujeres. La iniciativa de Cristiane Cardoso surgió por su desaprobación del comportamiento de las mujeres en los días de hoy, quienes actúan según valores equivocados, adquiridos, entre otras cosas, por la industria cinematográfica de Hollywood.

El grupo creció y traspasó fronteras, alcanzando a mujeres de todas las edades en todo el mundo. Más tarde, se necesitó reformular la estructura para acompañar mejor a sus integrantes.

El Godllywood obtuvo notoriedad en 2012, especialmente en Brasil, con la presencia de su fundadora en el país y el significativo avance del Proyecto Raab. A través de la divulgación del trabajo en los medios de comunicación como Iurdtv.com.ar, Folha Universal y Arca Universal, además de los blogs como el de Cristiane y del grupo (www.godllywood.com/blog – entre otros), nació el interés de mujeres que aun no formaban parte.

Por esa razón, Cristiane lanzó el Desafío Godllywood, dando la chance a esas mujeres de beneficiarse por medio de tareas semanales, igual que sucede con las integrantes; además ya un éxito comprobado en las redes sociales, donde se publican comentarios de las tareas ejecutadas.

El movido año de 2012 deja para el 2013 el comienzo del proyecto T-Amar y el mes del Rush (período de test para aprobación de las candidatas), entre otras novedades, que usted podrá ver aquí en breve.

¿Por que amamos Godllywood?

“Godllywood es una verdadera escuela de fe que también sirve para los hombres. Aprendo a través de los testimonios de mi madre y hermana y creo que ocurrirá lo mismo con los familiares hombres de todas. El grupo tiene como objetivo cuidar de los mínimos detalles, de la raíz, que tanto estorba y que es el origen de los grandes problemas”, comentó Nathan Costa Moura, 15 años, de Río de Janeiro.

“La influencia de Godllywood en mi vida es realmente espiritual, al igual que en todas las que desean servir a Dios de verdad. Queremos llevar a las personas el mismo poder que Dios nos ha dado. Y por medio del grupo conocemos nuevas herramientas para esto”, dice Mariz Galache, 20 años, de Filipinas.