Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío

Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío

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Las festividades del Rosh Hashaná – como se conoce simbólicamente al Año Nuevo judío – tiene origen en los principios de la Creación, descripta en el libro de Génesis. Tiene lugar en el mes judío de Tishrei – entre septiembre y octubre del calendario gregoriano. El 4 y 5 de septiembre de 2013, comienza el año judío 5774.

El Rosh Hashaná es una fecha para recordar la finalización de la creación del universo hecho por Dios, al igual que la aceptación de Su soberanía sobre el mundo. También son los días en los que Dios juzga los actos de los hombres de todo el año anterior y decide su futuro para el período siguiente.

Después del Rosh Hashaná, se hacen 10 días de arrepentimiento, que concluyen en el Yom Kippur, donde las personas tienen la oportunidad de expiar sus pecados.

La mayoría de las familias judías conmemora el Rosh Hashaná con costumbres y platos típicos,  los que varían entre los grupos étnicos que forman el pueblo judío. Inclusive algunos no practicantes se unen a algunas de esas costumbres, como la cena, tan solo por tradición, ya que no participan en la sinagoga. Es común el saludo Shaná Tová (“un buen año”), al igual que Shaná Tová Umetuká (“un año bueno y dulce”).

No todos los judíos pasan el Rosh Hashaná como una fiesta, solamente. Para ellos, los días anteriores (1 semana o 1 mes, según el grupo étnico), son días de reflexión, algunos realizan tres oraciones a lo largo del día expresando remordimiento, arrepentimiento y pidiendo perdón. En las sinagogas, se hacen oraciones y cánticos especiales por la fecha celebrada.

El toque del shofar, la trompeta hecha de cuerno de animales considerados puros, es uno de los momentos más destacados de la celebración en las sinagogas. Cuando el primer día de Rosh Hashaná cae un sábado, el shabbat, no se hace como de costumbre, sino que el shofar se toca recién al siguiente día. Lo mismo sucede respecto a la costumbre del Taschlich (vocablo hebreo que significa, en efecto, “arrojarás”) la cual consiste en que arrojen simbólicamente sus propias faltas y errores cometidos a lo largo del año recién concluido.

Esta costumbre judía se realiza en la margen de un río, arroyo, lago, mar u otra extensión de agua corriente, donde vacían sus bolsillos de migas de pan – puestas adrede con anterioridad- representando dichos pecados.

En la mesa de la cena del Rosh Hashaná todos los alimentos simbolizan algo. Las manzanas cubiertas de miel son el plato más común, esto representa el deseo de tener un año dulce. La granada, un año fértil en todos los sentidos. Una cabeza de pescado o carnero, el deseo de mantenerse siempre al frente de todo. Los panes y galletas también suelen embeberse en miel y son la alegría de adultos y niños.

El comercio permanece cerrado durante los 2 días del feriado sagrado, según la tradición pos diáspora en Israel y en otras comunidades judaicas.

Al igual que en el mundo occidental son muy comunes las tarjetas del deseo de que tengan un buen año como el envío de tarjetas por el Rosh Hashaná. Como también sucedió en Occidente, las mismas fueron sustituidas en gran parte por correos electrónicos, mensajes de texto, llamadas telefónicas y afines.