Resultados extraordinarios

Resultados extraordinarios

Por

n-tapa00831
“Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir.”, (Juan 21:25). Si en el pasado no hubo manera de registrar con exacta precisión todo lo que el Señor Jesús hizo, imagínese en los días de hoy. Incluso porque está escrito: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”, (Hebreos 13:8)

Si antes no habrían cabido los libros conteniendo los milagros, ¿cómo sería hoy?

Es cuando yo aprovecho para preguntar: “¿En qué institución religiosa usted ve los milagros que ve en la Universal?”.

Nosotros presentamos resultados, vidas transformadas de forma extraordinaria. Como usted es inteligente, piense en eso.

n-tapa01831“Tenía solo 6 meses de vida”

“Mi vida fue un infierno. Tenía problemas espirituales y enfermedades. Veía sombras extrañas, escuchaba voces y a los 14 años comencé a sufrir ataques de epilepsia. Me casé muy joven pero me separé, había infidelidad y peleas. Todo ese sufrimiento me llevó al vicio. Comencé a fumar marihuana, a tomar alcohol y a salir de noche. Eso provocó que perdiera la tenencia de mis dos hijos y que, a su vez, peleara mucho con mis padres. Al tiempo me detectaron cáncer de útero.

Buscando una salida me acerqué a los espíritus. Hacía trabajos, sacrificaba, al punto de entregar un terreno que tenía, sin embargo, mi vida empeoró, no me curé. Incluso uno de mis hijos se enfermó de cáncer de piel y el otro comenzó a drogarse.

Conocí la Universal cuando me quedaban seis meses de vida. Al llegar, estaba la Hoguera Santa. Generé mi sacrificio y gracias a Dios la respuesta llegó. Me curé del cáncer, de la epilepsia, me liberé de las drogas, mis hijos se sanaron, me casé nuevamente y tuvimos dos hijos a pesar de que los médicos me habían dicho que había una chance en mil de quedar embarazada. Conquistamos nuestra casa y nuestro negocio, somos muy felices”, cuenta Mónica Cruces.

n-tapa02831Una vida de conquistas

Norma vivía muchas humillaciones y había pensado en suicidarse por los problemas económicos. “Teníamos un negocio que tenía muchas trabas, esto trajo problemas en el matrimonio, lo culpaba a mi esposo por todo. Vivíamos de prestado en una pieza de cuatro por cuatro y llegamos a no tener para comer. Cuanto más queríamos salir adelante era peor. No nos quedaba nada de ganancia porque el local era alquilado”.

Junto a su esposo llegaron a la Universal, creyeron en el poder del sacrificio y se lanzaron con fe en la Hoguera Santa. Dios transformó su matrimonio, ahora son una pareja feliz.

“Nuestra vida económica cambió, tenemos la casa propia, un auto y una camioneta 0 km. Tenemos dos negocios propios que funcionan muy bien y conquistamos 7 terrenos también. Dios nos bendice de manera extraordinaria”.

n-tapa03831La salud fue lo más afectado

“Yo tenía cáncer de mama y una enfermedad rara llamada fenómeno de Raynaud primario, que me afectaba las piernas y las manos, causándome mucho dolor. Mi hija, con 8 años, comenzó a tener epilepsia. Los estudios decían que iba a quedar en estado vegetativo hasta morir. Para colmo, mi esposo tuvo un infarto de miocardio, estuvo siete minutos muerto.

Todo eso provocó problemas económicos. La medicación para todos era muy cara, todo el dinero que entraba se iba en remedios. Llegué a secar la yerba en el horno para tomar mate al día siguiente.

Llegamos a la Universal justo en plena Hoguera Santa. Decidí jugarme todo, hicimos nuestro sacrificio y gracias a Dios nuestra vida cambió por completo. Estamos todos sanos, no nos quedó ninguna secuela, mi hija está sana, yo también, no tengo más cáncer ni dolores y mi esposo está perfecto. Tenemos un edificio con ocho departamentos, estamos edificando dos más y conquistamos un auto importado 0 km”, afirma Esther.

n-tapa04831“No tenía esperanzas”

Jorge Cardozo vivió durante ocho años en una plaza junto a un grupo de indigentes, ahora tiene una vida que nunca soñó tener. “Salía a mendigar, a pedir comida y era discriminado. Salíamos a robar para costear los vicios. No tenía dónde dormir y tuve un tumor cerebral, estuve 7 meses internado en estado de coma. Cuando desperté, volví a la calle. Todo era peor, me arrastraba para caminar y volví a los vicios.

Un día llegué a la iglesia agarrándome de las paredes. Sacrifiqué en el Altar lo único que tenía. A los dos meses conseguí un trabajo y sacrifiqué mi sueldo. Así, tuve salud, salí de la calle y hoy tengo mi casa propia, dos hoteles en alquiler, tres autos, veintiséis personas trabajan para mí en el área de construcción. La última conquista fue un hotel que lo pagué de contado”.

n-tapa05831“Estaba por suicidarme”

“Vivía en la miseria. No tenía ni para comer, debía alrededor de $500.000, tenía la casa hipotecada y el sueldo embargado. Mi hijo me daba plata para comer, para los remedios y los servicios. Tenía problemas renales, artrosis y espiritualmente estaba mal. Depresiva, no podía dormir de noche, tenía pesadillas, veía cosas raras en casa y escuchaba voces, era horrible.

El día que llegué a la Universal estaba a punto de matarme, vi la programación, llamé y me dijeron que fuera a la Iglesia. Estaba la Hoguera Santa, me enseñaron lo que era el sacrificio y decidí participar.

Hoy estoy sana, no tengo ninguna enfermedad y económicamente estoy muy bien, reformé mi casa, tengo una empresa gastronómica, estoy edificando otra casa y tengo dos autos. Gracias a Dios no me falta nada”, cuenta Eleuteria.

n-tapa06831“Vi la grandeza de Dios”

Noemí logró recuperar todo lo que había perdido gracias a su fe materializada.

“Mi vida estaba llena de enfermedades. Tenía jaquecas constantes que duraban 3 o 4 días, no podía dormir de noche, los médicos no me daban una solución, por eso tomaba muchas pastillas. Eso me provocó gastritis duodenal, anemia y muy bajo peso. Los médicos creían que era un problema psicosomático y me derivaron a un psicólogo, pero el tiempo pasaba y yo seguía igual.

Esto generaba problemas económicos, mi esposo tenía epilepsia, sufría ataques diarios y quedó desempleado. Las deudas sumaban $400.000, estuvieron a punto de rematarnos la casa.

Conocimos la Universal y decidimos sacrificar en la Hoguera Santa. Mi vida hoy está cambiada, no tenemos más problemas de salud, hay paz, somos felices. En lo económico recuperamos los que habíamos perdido, compramos nuestra camioneta importada, una embarcación, no debemos más nada y gracias a Dios somos muy felices”.

 

n-tapa08831Había perdido todo

La vida de Miriam era un tormento, desde los 15 años padecía un problema en los riñones y los médicos no sabían qué era. “Durante seis años estuve enferma, tirada en la cama, no tenía una vida normal. Mi esposo era alcohólico y muy agresivo. Él me tiraba todo, me echaba con mi hija y me golpeaba mucho. Estaba triste y depresiva, incluso escuchaba voces y veía cosas raras.Mi esposo perdió el trabajo y no teníamos para pagar los gastos. Llegamos a cartonear, toda el día juntábamos cartón y botellas para alimentar a los chicos. Una vecina a veces me daba algo de comida. Era humillante, vivíamos en la miseria”.

Llegaron juntos a la iglesia y estaba la Hoguera Santa, siguió la orientación que le dieron para sacrificar en el Altar y su vida cambió. “Hoy estamos bendecidos. Fui sanada, mi esposo fue libre de la bebida y nuestra vida económica cambió. Compramos nuestra casa, un auto 0 km y abrimos un emprendimiento, una pizzería. Valió la pena el sacrificio”.

n-tapa09831Una nueva vida por la fe

La situación de Betty Menacho era un caos, vivía en una situación muy precaria y cuando se casó con la ilusión de una vida diferente, fue peor el sufrimiento.

“Mi marido era alcohólico y me culpaban por haberlo aceptado así. Me rechazaban en todos lados, entonces reaccioné volviéndome muy agresiva. Viví en la calle, pasaba frío y hambre, tenía que robar para comer. También era alcohólica. Buscaba en la basura para comer y darle a mi hija, era terrible, en la desesperación intenté matarla y suicidarme.

Vine a la iglesia, decidí sacrificar en la Hoguera Santa porque creí que Dios podía cambiar mi vida. Generé mi sacrificio vendiendo empanadas en la calle y mi mente cambió. Seguimos perseverando en la Hoguera Santa y con mi esposo conquistamos una fábrica textil con varios empleados, fabricamos ropa para grandes marcas. Compramos un departamento, me recibí de enfermera y nuestra familia fue bendecida. La última conquista que obtuvimos es una casa hermosa que disfrutamos con mi esposo y mis hijos”.

 

comentarios


Free WordPress Themes, Free Android Games