¡Quítate de delante de Mí, Satanás!

¡Quítate de delante de Mí, Satanás!

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¡Quítate de delante de Mí, Satanás! Me eres piedra de tropiezo; porque no estás pensando en las Cosas de Dios, sino en las cosas de los hombres. Mateo 16:23

– Todos los pensamientos en alguna cosa que no sea de Dios, es una piedra de tropiezo. Aquí les dejo una lista de unas cuantas, que Dios — la Biblia Sagrada nos advierte:

– Rabia,
– Miedo,
– Dudas,
– Malicia,
– Orgullo,
– Envidia,
– Adicción,
– Avaricia,
– Egoísmo,
– Rebelión,
– Mentiras,
– Adulterio,
– ?injusticia,
– Rencores,
– Ingratitud,
– Desánimo,
– Malos ojos,
– Inferioridad,
– Indefinición,
– Ansiedades,
– Negativismo,
– Promiscuidad,
– ?Acomodación,
– Posición social…

– Pero, cuando pensamos en las Cosas de Dios, en Sus Palabras, en sus Pensamientos, Él nos libra de tropezar y consecuentemente de volvernos en una piedra de tropiezo para los demás:

– malicia vs. Pureza
– dudas vs. Certeza
– injusticia vs Justicia
– rencores vs. Perdón
– mentiras vs. Verdad
– desánimo vs. Ánimo
– miedo vs. Seguridad
– orgullo vs. Humildad
– rebelión vs. Sumisión
– rabia vs. Tranquilidad
– ingratitud vs. Gratitud
– adulterio vs. Fidelidad
– envidia vs. Admiración
– adicción vs. Sobriedad
– egoísmo vs. Generosidad
– indefinición vs. Definición
– ansiedades vs. Confianza
– ?acomodación vs. Sacrificio
– inferioridad vs. Autoestima
– malos ojos vs. Buenos ojos
– promiscuidad vs. Decencia
– negativismo vs. Positivismo
– avaricia vs. Desprendimiento
– posición social vs. Posición Celestial.

NO ignore estas piedras, sugerencias del mal, de los malos y sus propios pensamientos, sentimientos, deseos, atención… que son contrarias a las Cosas-Pensamientos de Dios, porque desviándose de ellas, un día verás y escucharás del Señor Jesús:

Porque el Hijo del Hombre ha de Venir en la Gloria de Su Padre con Sus Ángeles, y ENTONCES RECOMPENSARÁ A CADA UNO SEGÚN SU CONDUCTA. Mateo 16:27

– Si usted NO QUIERE lastimarse y lastimar a Dios, a su Pareja, a nosotros, sus Compañeros de guerra, al Pueblo de la Iglesia que le admira como siervo de Dios y a su familia, piense en las Cosas de Dios.
– Elija bien en qué pensar, y cuando satanás se le «aparezca» a través de una sugerencia que comprometerá su buena conciencia, fe y salvación, usted estará listo para decirle al instante: ¡Quítate de delante de mí, satanás!

Obispo Júlio Freitas
¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!