¿Por qué Dios no me oye?

¿Por qué Dios no me oye?

Por

oye_dios Usted desea ardientemente algo. Puede ser una cosa inmediata, como una cura, o igual una solución a medio plazo. Pero parece que nada sucede. Rápido, usted cree que está siendo ignorado. Que Dios se olvidó de usted, que usted no le importa.

Pero espere y reflexione: Dios no se equivoca. Entonces, ¿Dónde está el posible error?

Vea algunas pistas:

•Cuando creemos que solamente porque oramos debemos ser atendidos, nos equivocamos feo. Dios no tiene la menor obligación de atender una oración y bendecir a alguien que no se entregó verdaderamente a Él. Eso requiere obediencia (Salmos 5:12). La mayoría confunde Su Amor incondicional con bendición incondicional. Vamos a suponer que usted ha pedido que Él bendiga su matrimonio. Antes de eso ¿usted y su conjugue le dedicaron su unión a Él/ Efesios 5:21-23)? ¿Volverán al Padre la figura central en la relación, y no solamente ustedes dos?

• Dios actúa en el tiempo de Él y no en el suyo. Él es eterno. Su idea del tiempo es muy diferente a la nuestra. ¿Recuerda el caso de Abraham? Dios le promete un hijo. Pero Isaac nació muchos años después. Mientras esperaba por la bendición, Abraham se mantuvo fiel a Dios, mientras que Sara intentó apresurar las cosas con improvisaciones y causó problemas que perduran aún en los días actuales para millones de personas en el mundo. Sara solo veía el ahora, mientras que Abraham confió en su fe, en que su hijo vendría. Él obedecía. El tiempo entre el querer y el tener es el le prepara para adquirir capacidad de mantener la bendición cuando ella sea concedida.

• La historia de Sara nos recuerda que Dios trabaja en el silencio. Usted ya oyó hablar de eso. ¿Quiere ver otra situación? En la época de Éxodo, Dios le hablaba al pueblo a través de Moisés. Un día, el profeta subió a la montaña para que Dios le diese las tablas con los Mandamientos. Mientras él estaba allí arriba, el pueblo no sabía nada. Silencio total de Dios. Como su líder espiritual no volvía, el pueblo se cansó de esperar. Ya que Dios no los atendía, entonces ¿Qué tal buscar a otro dios? ¿Vio esa estrategia egoísta? ¿Si uno no les da lo que quieren, buscan a otro? Hicieron un becerro de oro y lo adoraban, Moisés descendió del monte y vio aquello, se enfureció y destruyó al animal dorado. Después, muchas perdonas no entienden el motivo de que los hebreos hayan padecido tanto tiempo en el desierto siendo que oraban todos los días por la Tierra Prometida. Ellos deseaban más a la bendición que a Dios, por eso no salía bien, hasta que las pruebas en el desierto los fortalecieron y la entrega fue real. Entonces sí cruzaron el rio Jordán y tomaron su Canaán.

Y usted, ¿cree que cometió esos mismos errores en su vida?

¿O actuó de otra forma y vio sus bendiciones suceder en un tiempo mucho menor? Deje su comentario contando cómo fue y qué resultados trajo su forma de actuar.

Aproveche para compartir ese texto con sus amigos y familiares. Tal vez ellos necesiten hacer la parte de ellos para que también sean bendecidos. Tal vez deseen mucho algo, pero aún no entendieron que antes es necesaria la entrega a Dios.