No hay fronteras para la solidaridad

No hay fronteras para la solidaridad

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Durante el mes de junio, la Organización T-Ayudo realizó varios viajes al interior del país, donde en total entregaron más de 5 toneladas de alimentos y casi 8000 prendas de ropa a las familias más necesitadas.

En primer lugar, los beneficiados fueron las familias afectadas por las inundaciones en la localidad entrerriana de Villa Paranacito, donde el río Paranacito creció y provocó el anegamiento de calles, la caída de árboles, voladura de chapas y corte de cables.

En esta oportunidad, los voluntarios visitaron el barrio Sagastume Grande, llevando casi una tonelada de alimentos y 1700 prendas de ropa, mostrando la fuerza que tiene la solidaridad en el momento de la adversidad. Además de la ayuda material, T-Ayudo lleva una palabra de fe y esperanza enviada por el propio Dios, que no se olvida de las personas en situaciones apremiantes y está dispuesto a cambiarles la vida si Lo buscan.

En segundo lugar, la Universal de Córdoba se organizó para llevar ayuda al barrio San Roque de la localidad de Ruta 20, donde viven alrededor de 16 mil personas. Según cuentan los vecinos, esperan la realización de un proyecto de urbanización desde el año 2003, que incluye pavimentación, señalización y la creación de espacios verdes, mejoras en el barrio que ayudarían a enfrentar los principales problemas que sufre la comunidad, que son la falta de trabajo y la drogadicción en los más jóvenes.

En este lugar, T-Ayudo entregó dos toneladas de alimentos, 3400 prendas de ropa y brindó varios servicios, como toma de presión arterial, corte de pelo, manicuría, atención especial a las mujeres y también se realizaron juegos y una merienda para los más chicos.

Las personas que se acercaron a recibir la ayuda se mostraron felices y reconocieron que es la primera vez que una institución se acerca a hacer una entrega solidaria sin pedir nada a cambio: “Realmente nos sorprendió que hagan este trabajo tan maravilloso sin ningún interés. Nos vamos felices hoy no solo por lo recibido sino también por la palabra que nos dieron, que nos da la esperanza de salir de la situación en la que vivimos. A pesar del tiempo, la lluvia y el frío ustedes estuvieron presentes recibiéndonos con café y sobre todo mucho amor. Muchas gracias por haberse acordado de nuestra situación”.

Finalmente, el recorrido por el interior terminó en la capital de La Pampa, más precisamente en el barrio Zona Norte de la ciudad de Santa Rosa. Allí, la Organización T-Ayudo hizo entrega de 2,5 toneladas de alimentos y 2800 prendas de ropa a unas 200 familias que se acercaron al lugar.

También se realizó un control de presión arterial y las voluntarias de la EBI organizaron actividades y prepararon una merienda para los chicos.

En esta entrega se vivió un momento muy especial, cuando los voluntarios se dirigieron a una casa abandonada, alejada del barrio, en la que vivía un matrimonio junto a su bebe de dos meses. Ellos estaban pasando frío y hambre, no tenían luz eléctrica y se encontraban aislados y olvidados por todos, menos por Dios. La emoción los invadió cuando vieron llegar a los voluntarios con alimentos, ropa y agua y agradecieron semejante muestra de solidaridad.

La Organización T-Ayudo agradece a los miembros de la Universal que colaboran desinteresadamente con este trabajo solidario. Súmese usted también llevando alimentos no perecederos y ropa a la Universal más próxima a su domicilio, para que los voluntarios puedan seguir llevando la Palabra de Dios a través de la solidaridad.

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