“Mi familia se desintegraba y yo no sabía qué hacer”

“Mi familia se desintegraba y yo no sabía qué hacer”

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testi01930Lorena Jimenez encontró en la Universal la salida para todo el sufrimiento que enfrentaba en su matrimonio a raíz de las infidelidades y las agresiones verbales. El poder de la fe hizo que el dolor quedara atrás y pudieran rehacer su relación consolidando su matrimonio.

“Mi esposo era un hombre muy nervioso, tenía un carácter muy fuerte y no se podía hablar con él porque todo le molestaba. Siempre peleábamos porque me culpaba de todo y mis hijos ya no lo querían ver. Recuerdo que los chicos se iban a dormir a la casa de la abuela o de las tías con tal de no estar en casa.

Yo no dormía porque todas las noches había peleas y cada vez era peor la situación, incluso se me vino el mundo abajo cuando me enteré de que él me había sido infiel siendo que yo siempre había vivido para él. Cuando peleábamos, él se ponía nervioso y tiraba las cosas. Yo me deprimí y los chicos estaban muy mal, en la escuela sufrieron un retroceso, se volvieron rebeldes y peleaban con los compañeros. Busqué ayuda en la casa de los espíritus, pero empecé a tener dolores de cabeza y mi nena comenzó a enfermarse, de la nada le agarraron ataques de epilepsia. Los médicos me preguntaban qué había sucedido porque no le encontraban nada.

Un día decidimos que no podíamos seguir así, que cada uno iba a hacer su vida, porque estábamos prácticamente separados. Entonces salimos para conversar y llegamos a la Iglesia, entramos, participamos de la reunión y comenzamos a luchar por la familia. Lo tomamos como la última oportunidad, la última puerta, por lo que seguimos las orientaciones aunque no fue fácil. Tuvimos que perseverar los dos, cuando uno estaba a punto de desistir, el otro le daba fuerzas, así seguimos luchando hasta que salimos adelante.

Yo cambié, superé la depresión y puedo afirmar que mi marido está transformado, no tiene más ese mal carácter, él ahora es amoroso y cariñoso. Mis hijos son felices con estos cambios, quieren estar en casa y cuando salimos, no vemos la hora de regresar porque hay paz, unión y amor en casa”.