“Me rehúso a cambiar”

“Me rehúso a cambiar”

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Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré Mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti. (Salmos 32:8; 9)

¿Su propia voluntad puede traerle más beneficios que la voluntad de Dios?

¿Quién sabe lo que es mejor, el Creador o la criatura?

Teóricamente usted responderá que la voluntad de Dios es la mejor, y que el Creador sabe lo que es mejor para la criatura. Pero en la práctica, ¿usted realmente demuestra que cree en esto?

Para empezar, ¿usted deja que Dios cumpla Su papel de Alfarero y que moldee su vida? Si usted no vive más, sino que Cristo vive en usted (Gálatas 2:20), habrán momentos en los que tendrá que confiar en Quién usted ha creído y entender que la manera de Él es mejor que su manera.

Dele a Dios la autonomía para que le transforme en la persona que Él planeó. Él hará todo lo que fuere necesario para que su vida sea un testimonio para glorificarlo.

Durante el continuo proceso de perfeccionamiento, para que seamos la imagen y la semejanza de Cristo (2 Corintios 3:18), es necesario pagar el precio. Sin murmurar, sin desanimarse, sin desistir. Duele ser moldeado, pero vale la pena.

Pero existe un “pero”:

Para que Dios pueda cambiar su vida, busque tomar estas 4 actitudes:

Coopere con la obra que el Espíritu Santo quiere hacer en usted. Dios hace la parte que a Él le corresponde y usted haga la suya.

Salga de la zona de comodidad. No deje que el conformismo ni la rutina se conviertan en hábitos.

No se paralice en situaciones adversas, reaccione con fe.

Descubra la voluntad de Dios para cada día, en todo lo que usted se involucre. Parta del principio: si hay algo que “le está quitando la paz” es muy probable que sea una señal de Dios de que eso no es lo mejor para usted.

Si usted se rehúsa a cambiar, le da apertura a un conflicto interior entre las cosas nuevas, y las cosas antiguas, de las cuales usted insiste en no renunciar. No se “empaque” como los caballos o las mulas.

Deje de caminar en círculos, concurra este viernes a la Universal principal ubicada en Avenida Corrientes 4070, en el barrio de Almagro. Puede buscar la iglesia más cercana a su domicilio ingresando a https://www.universal.org.ar/site/direcciones