“Me quedaban seis meses de vida”

“Me quedaban seis meses de vida”

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La salud de Inés Moreno se vio afectada por un soplo de corazón y por la fiebre reumática desde los dos años de vida. Estuvo seis meses sin poder caminar e internada por meses. A los seis años ya frecuentaba iglesias buscando su sanidad, pero le faltaba conocer el poder de Dios.

Hasta los 18 años estuvo con inyecciones de penicilina, le aplicaban benzetacil cada quince días, luego decidió cortar el tratamiento. “Los médicos querían operarme de las rodillas y yo me negaba. Sufría los dolores día y noche, recuerdo que gritaba del dolor”.

Ella no podía llevar una vida normal, los chicos la discriminaban por los efectos secundarios de los corticoides. “Yo me aferraba a Dios, sabía que Él me sanaría, entonces no me desanimaba. Comencé a trabajar y conocí al padre de mis hijos. Fuimos muy felices mientras duró, hasta que comencé a notarlo distante. Él me dejó y volvió a la casa de sus padres, su padre había muerto de un infarto manejando el auto, la madre murió en una semana con un cáncer de hígado, no era algo normal lo que sucedía. Él regresó a mi casa, estábamos divorciados pero éramos amigos y empezamos a perder todo, ahí me di cuenta de que había algo por detrás”, destaca.

Ella comenzó a padecer asma y le surgió una complicación en la válvula mitral, no podía caminar ni una cuadra. El padre de sus hijos falleció en quince días de un tumor en la espalda. “Tenía insomnio, miedo, depresión y pensaba en suicidarme desde la terraza, ese fue el peor momento que pasé”.

Inés miraba la programación de la Universal pero le costaba llegar a la iglesia, finalmente llegó cuando estaba a una semana de ser operada a corazón abierto. Gracias a su manifestación de fe en el Altar en la Hoguera Santa su situación cambió completamente.

“Dios me sanó, no hizo falta que me operaran, mi salud fue restablecida por la fe y no tengo ninguna secuela. Es más, avancé económicamente y formé pareja con un hombre de Dios. Hoy soy feliz, hace 9 años que me volví a casar y la relación es una bendición”, finaliza sonriendo.