“Me casé hace dos meses, pero no tengo marido”

“Me casé hace dos meses, pero no tengo marido”

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Casarse es más que vivir juntos. Casarse es convivir, es compartir todo: las cuentas, los problemas y las responsabilidades. Nada es más frustrante en una relación que tener alguien al lado que quiere vivir en un mundo diferente al suyo. En la “Escuela del Amor Responde” de esta edición, los conductores Renato y Cristiane Cardoso aclaran las dudas de Marcela y de una amiga que no quiso identificarse.

Amiga – Me casé hace dos meses, pero mi marido no logra desligarse del pasado. Dejé todo en Alagoas y al llegar a São Paulo, la primera semana, él me dijo que no logra estar lejos de sus hijos. Paso todas las noches sola porque él trabaja a la noche. Todas las mañana me despierto temprano para esperarlo, sin embargo él está en la casa de su ex mujer todos los días y, cuando le pregunto por qué no viene a casa, siempre pone a sus hijos en el medio del asunto. Siempre le digo que necesito atención. En estos dos meses solo dormimos juntos tres veces como máximo y solo porque le insistí mucho. Él me dice que tengo que tenerle paciencia, pues entre nosotros aún puede funcionar. Y me pregunto: ¿de qué manera?

Cristiane – La manera es la siguiente: anule ese matrimonio. Esa es mi orientación. Porque ustedes aún no están casados. Usted se casó y él no. Él nunca se casó con usted. Si no está cumpliendo con su papel de marido desde el principio, inclusive no tuvo ni siquiera luna de miel, ese casamiento nunca existió. Debe anularlo. El matrimonio comenzó de una manera en la que él tiene todo el poder, porque usted no tiene hacia dónde ir, no conoce a nadie, está sola. Está a merced del día en el que él quiera atender una llamada suya y estar con usted en casa. Eso está mal, es súper injusto. Usted está siendo injusta con usted misma, porque se casó con un hombre que ni siquiera conocía bien.

Renato – Usted fue engañada, compró gato por liebre. Estoy de acuerdo con lo que Cristiane dijo. Tiene que anular ese casamiento, porque nunca sucedió. Usted se involucró con un hombre que ni siquiera resolvió su propia vida.

Cristiane – Nosotros sabemos muy bien que cuando un hombre se divorcia y tiene hijos, logra ser padre sin estar todo el día con sus hijos. Muchos padres pasan el fin de semana con sus hijos, pueden incluso ver a sus hijos los días que quieran, pero no necesitan pasar todo el día en la casa de la ex. Es como si estuviera aún casado con esa mujer. Para mí, eso está oliendo mal. ¿Acaso es solo a sus hijos a quien no logra dejar?

Renato – La cuestión queda en el aire. Usted, amiga, tiene que decirle “chau” a él, agarrar sus cosas y volver a Alagoas. Si se pregunta qué hará con la vergüenza de su familia, recuerde que vergüenza es lo que está pasando ahora. No se preocupe por la vergüenza de su familia. Corte esa situación cuanto antes y vuelva a su casa y aprenda, porque algo dejó pasar en el período del noviazgo, si es que hubo un noviazgo, no sé lo que hubo antes de casarse con él. Usted no le prestó atención a algo. Porque eso no sucedió después del casamiento, él ya daba señales, pero usted no las vio. Nuestro consejo para usted es que le dé un “chau”, porque será mejor para ustedes dos.

Marcela – Conocí a mi pareja hace casi siete años. Después de dos años de noviazgo, decidimos vivir juntos. No nos casamos ni siquiera en el civil, mucho menos en la iglesia, pues no le dábamos importancia a esas formalidades. Después de algunos años, comencé a notar que yo estaba proveyendo para mi casa y mi hijo. Cuando vamos al mercado, por ejemplo, cada uno agarra su changuito, él paga lo que necesita comparar para él y yo pago el resto. Sabe, la cuestión no es lo que gasto, sino la falta de ser cuidada, quiero ser la auxiliar para mi marido y no la cabeza de la relación. Tuvimos una pelea muy fea a causa de un vaso fuera de lugar, él rompió todo y no soporté y le grité. Al día siguiente, sacó sus cosas de casa y las llevó a otra casa que tenemos en el patio. Dijo que quería vivir allá solo y que yo me quedaría en la otra casa, como si estuviéramos de novios, y que íbamos a recomenzar. No sé si debo aceptar.

Cristiane – La mujer tiene que entender que las consecuencias de irse a vivir con un hombre sin ningún compromiso, ni en el papel ni en la iglesia, son las siguientes: usted va a ser una mujer en la casa de él. No tenga la expectativa de ser cuidada, de tener un cabeza en la relación, de ser esa esposa que va a auxiliar. Olvídelo, porque usted está haciendo el papel de una mujer que se fue a vivir con él.

Renato – El corazón no piensa. Ustedes se juntaron por el corazón. Inicialmente, no quisieron casarse ni en el papel ni en la iglesia, nada de formalidades. ¿Por qué no se preocuparon por las formalidades? Porque, con certeza, en aquella época estaban bien, todo estaba bien. El corazón decía: esto está bien, él es un muchacho genial, me trata bien a mí y a mi hijo. Pienso que no deberíamos formalizar nada. Cuando la persona entra a una relación basada solo en lo que siente, está sujeta mañana a un sentimiento diferente del que decía su corazón. Fue lo que le sucedió a él. Al principio, para él, estaba bien, ya que nadie exigía nada de nadie. Ahora, las circunstancias cambiaron y el corazón no quiere aceptar la manera como las cosas están.

Cristiane – Veo que ella lo acostumbró así. Él ya tenía desde el principio todo lo que quería: una mujer en casa para que esté para él en el momento que quisiera, para tener su compañía, su apoyo, su conversación, su cariño, su atención. Sin que él haga nada ni que gaste nada. Su caso es muy cómodo, está conformado. Ese hombre nunca fue un marido para usted.

Renato – Usted dijo que él se fue a la casa del fondo, para que usted esté en su casa, para comenzar de nuevo como novios. Es una propuesta incluso interesante. Desde que usted lo tome al pie de la letra: si es para recomenzar, él va a tener que reconquistarla, va a tener que tratarla como a una mujer de verdad, va a tener que mostrar consideración hacia usted y respeto hacia su hijo, tendrá que tratarla como a una novia. Y solo después, si pasaran ese período de noviazgo bien, podrán comprometerse y casarse.

Cristiane – Si yo fuera ella, volvería a la casa de mi madre y me llevaría a mi hijo. Y establecería con él que está bien, que van a estar de novios, porque viviendo en la misma casa, puerta a puerta, él está en la puerta de al lado. Y, de esa forma, el noviazgo no va a ser muy noviazgo, porque a la noche él va a darse un saltito hacia la casa de ella.

Renato – Pensé que la casa fuese suya. Si la casa no fuese suya, vuelva a su casa. Como él quiere que sean como novios, hagan todo correctamente. Converse con él, sin desafuero y sin maldad.

Cristiane – Si usted quiere un hombre que la cuide, entonces déjelo que la cuide.

Renato – Aumente su patrón y no ignore las pequeñas señales. Es el modo como la relación comienza lo que va a determinar cómo será más adelante. Es importante prestarle atención a las señales, explicar las condiciones, discutir los objetivos y los pensamientos sobre las cosas principales, como el dinero, si ya tienen hijos de otra relación, un futuro hijo e incluso adónde van a vivir. Todas esas cosas deben ser decididas desde el principio. Y no son formalidades, son cuestiones inteligentes. El casamiento es un proyecto de vida. Y usted no puede entrar en un proyecto de vida sin considerar los detalles, para no arrepentirse después y que la convivencia se vuelva insoportable.

Renato y Cristiane Cardoso aconsejan a parejas y a solteros a que participen de la “Terapia del Amor” – una conferencia que la pareja presenta todos los jueves, en el Templo de Salomón (Avenida Celso Garcia, 605, en São Paulo) – o en una Universal cercana a usted.

En Buenos Aires, la Terapia del Amor se realiza todos los jueves a las 16 y 20 hs, en Av. Corrientes 4070, Almagro.