Más de 9 millones de niños en Latinoamérica realizan trabajos peligrosos

Más de 9 millones de niños en Latinoamérica realizan trabajos peligrosos

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La OIT puso como meta la eliminación de las peores formas de trabajo infantil en 2016.

Argentina conmemora el Día del Niño el próximo 21 de agosto aunque  el Trabajo Infantil necesita grandes compromisos para la erradicación de esta problemática latinoamericana, que tiene casi 15 millones de menores trabajando y más de 9 millones realizando actividades peligrosas.

Según la más reciente estimación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esta problemática afecta a 115 millones de niños en el mundo, de un total de 215 millones de menores trabajadores.

La OIT define como trabajo peligroso a toda labor que se desarrolla en un entorno cuyas deficiencias pueden causar daños en la salud, la seguridad o la moralidad de los niños.

El informe del organismo “Niños en trabajos peligrosos- Lo que sabemos, lo que debemos hacer” alerta que cada minuto en algún lugar del mundo hay un menor que sufre un accidente, enfermedad o trauma sicológico debido a labores de riesgo.

Según la OIT, en América Latina más de 9 millones de niños realizan actividades peligrosas – más del 7 % de la población infantil de la región- y esas labores están relacionadas especialmente con agricultura, pesca, servicio doméstico, minería, ventas ambulantes y cosecha de hoja de coca.

El trabajo infantil en Argentina

El 17,6% de los niños argentinos de 5 a 17 años realiza algún tipo de trabajo. El número es un promedio de lo que ocurre a nivel nacional en grandes centros urbanos, pero hay regiones, como el Gran Tucumán, en donde la situación es mucho peor: allí llega al 24,6 por ciento. Estos datos pertenecen al segundo semestre de 2010.

La investigación resume datos referidos al trabajo infantil urbano en el país, pero queda afuera la realidad de los chicos que trabajan en ámbitos rurales, donde la situación en general es más preocupante y donde se encuentran más a menudo casos de explotación laboral.

De 15.244 unidades agropecuarias relevadas ocupan niños como trabajadores permanentes, 2032 (dos mil treinta y dos) familiares del productor y 183 (ciento ochenta y tres) no familiares del productor.

Los casos más notables de trabajo infantil se dan en la zona urbana en la construcción, recolección de residuos, ladrilleras, lustrabotas, aguateritos y en el área rural en las cosechas, arreo de animales, cría de ganado y ordeño. Los lugares más sórdidos se producen con la explotación sexual.

La situación en Latinoamérica

El Gobierno mexicano asegura que uno de los sectores más vigilados es el agrícola, en el que en 2010 se realizaron casi 50.000 inspecciones y se creó la campaña “Empresa Agrícola Libre de Trabajo Infantil”. En México hay aproximadamente 3 millones de menores de edad trabajadores -10,6 % de la población infantil del país- y de este número 850.000 tienen entre 5 y 14 años de edad.

Según la OIT, Guatemala tiene un millón de niños afectados, de los cuales 12.000 tienen entre 5 y 7 años y un 56 % es indígena, datos que han permanecido inamovibles en la última década. Panamá, según la encuesta sobre trabajo infantil de 2010, tiene 60.702 casos de trabajo infantil. El Gobierno panameño aplica un programa que da becas a los estudiantes de escuelas públicas y subsidios a las familias más pobres con la condición de que los infantes asistan a las aulas.

Perú registra unos 3 millones de niños -un 42 % de la población infantil del país- que trabajan en condiciones peligrosas, como la cosecha de hoja de coca, realizada por menores de entre 6 y 17 años y por la que reciben unos 36 centavos de dólar por kilo de hojas embolsadas, según datos oficiales publicados hoy por la prensa.

Mientras en Bolivia hay 850.000 niños trabajadores, según el Ministerio de Trabajo y Unicef.
Las peores formas de trabajo infantil en Bolivia son el trabajo en la zafra, la pesca, la fabricación de ladrillos, los servicios domésticos y la minería.

En el caso de Brasil, existen cerca de 5 millones de niños y adolescentes trabajadores, según cifras de la OIT. Los empleos más duros para los menores se encuentran en las carbonerías, la agricultura, la recolección de chatarra y la venta ambulante.
El Gobierno anunció que se propone incluir en un plazo de tres años en sus programas de asistencia a 1,2 millones de niños para retirarlos del trabajo infantil.

Mientras Colombia, donde se estima que hay 1,7 millones menores trabajadores, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos espera que al final de su mandato, en 2014, más de 600.000 niños hayan sido rescatados del trabajo infantil.

Mientras en Paraguay y República Dominicana suman lo suyo con  unos 280.000  y alrededor de 500.000 niños y adolescentes trabajadores, respectivamente.

El representante de Unicef en La Habana, José Juan Ortiz, resaltó recientemente que ninguno de los millones de niños que viven en la región en condiciones de exclusión, sin escolarizar y trabajando, es cubano.