Madre frustrada

Madre frustrada

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“Tengo dos hijos, un varón de 23 y una mujer de 18 años. Tuve al primero muy joven, a los 15 años, sin experiencia alguna. Me casé con una persona que no tenía nada que ver conmigo. “Ciego” y sin estructura familiar, caí en una trampa, sin tener ningún tipo de orientación. Dejé a mi hijo en una guardería para poder trabajar porque tenía que darle de comer. Él lloraba mucho y yo, muy perturbada, le pegaba mucho. Mi hijo creció muy inquieto, queriendo llamar mucho la atención, y yo nunca tuve tiempo para darle esa atención. Cuando tuve a mi hija, él tenía 5 años. Yo creo que tampoco supe criarla. Hoy ellos son muy distantes conmigo; busco ayudarlos, pero no sirve de nada. Mi hija quedó embarazada y se casó teniendo 18 años; yo no quería eso para ella. Conversé mucho con ella sobre sexo, converso mucho con mi hijo sobre drogas, sobre las malas amistades. Pero ellos no me escuchan. Si yo pudiera volvería al pasado, haría todo diferente; pasaría hambre junto a ellos, pero no me iría a trabajar. ¡Mi Dios, esto me mata! Es un dolor tan grande en mi pecho… Ella embarazada, y lejos de todo lo que es bueno. Me siento muy frustrada como madre. ¿Qué hago ahora? Me casé por segunda vez hace 8 años y soy feliz con mi marido, pero como madre, no. Fueron criados por las manos de otros y hoy pago el precio.” Amiga.

Respuesta:

Amiga, sus hijos hicieron una elección y no pueden culparla por eso. Sí, usted se equivocó las veces que dejó de darles la debida atención, pero no fue por eso que crecieron así; yo no creo. Llegó un momento en que usted creció como madre, maduró y comenzó a hacer lo que está correcto. El problema está en el espíritu que está por detrás de ellos. Aquel mismo espíritu que actuaba en usted a los 15 años. Vea las semejanzas: usted quedó embarazada muy temprano y tuvo que casarse por eso – ¿no es eso lo que está sucediendo con su hija?-. Con seguridad usted también quería atención cuando era joven, y por eso se dejó llevar por un muchacho cualquiera – ¿No es eso lo que está sucediendo con sus dos hijos?¿Ella con un muchacho y él con las drogas?-.

Lo que usted debe hacer ahora es luchar contra ese mal. Haga una corriente de liberación por sus hijos y déjelos en las Manos de Dios. Confíe en Él. No es por la mucha conversación que logrará cambiarlos. Entonces tome la otra opción, ore.

El 4° domingo clamando por el familiar más necesitado se llevará a cabo el próximo 12 de mayo a partir de las 9.30 hs. en el Cenáculo Mayor de Av. Corrientes 4070, Almagro.