Los que aman y los que no aman a Dios

Los que aman y los que no aman a Dios

Por

Le contestó Jesús: —El que Me ama, obedecerá Mi Palabra, y Mi Padre lo amará, y haremos nuestra morada en él. Juan 14:23

¿Qué significa esto? Que cuando uno obedece la Palabra de Dios, Él viene y hace morada en la vida de uno. ¿Qué hay que hacer entonces para recibir el Espíritu Santo? Obedecer. Siempre hemos dicho que la obediencia es el secreto, ¡la obediencia lo es todo! ¿Y cómo sé si yo amo a Dios? Lo amo si Le obedezco.

El que no Me ama, no obedece Mis palabras… Juan 14:24

¡La Biblia es tan clara! Yo no demuestro que amo a Dios cuando digo que Lo amo, sino cuando obedezco a Su Palabra. No sirve de nada que venga a la iglesia y Le diga: “Yo Te amo”, si cuando salgo a la calle no obedezco.

El mejor ejemplo es el matrimonio: ¿cuál es el marido que ama a su esposa de verdad? No es el que le trae chocolates y flores, eso está bien, porque si la ama puede hacerle regalos, pero la mejor prueba de amor es la fidelidad. Hay muchos que traicionan y después traen chocolates o una rosa. Pero, aunque su esposo no pueda traerle regalos, si le es fiel, ¡esa es la mejor y verdadera prueba de amor! ¿Qué es entonces la fidelidad? Es la obediencia al voto hecho en el Altar al casarse: “Prometo serte fiel en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad…”

¿Usted quiere saber quiénes son los que aman a Jesús de verdad? Son los que Le obedecen. En estos versículos usted puede ver quiénes aman y quiénes no aman a Dios. Basta con ver si obedecen. ¡Es tan sencilla de entender la Palabra!

Uno no es fiel solo cuando está cerca de la otra persona. El temor es el principio de la sabiduría, y, si yo temo a Dios, no en el sentido de tenerle miedo sino en el de respetarlo por encima de todo, Le soy fiel a Él y a mi marido o a mi esposa, y a todos los que están a mi alrededor. La fidelidad es el carácter de Dios. Piense en eso. A veces la persona dice: “¿Por qué no recibo el Espíritu Santo?” Es porque no obedece 100% la Palabra de Dios. Quizás usted no ha sido obediente a Dios, pero puede serlo a partir de hoy.

No sirve ser temeroso solo en el diezmo, hay que serlo en todo lo que se refiere a Él. Delante de los demás es fácil ser fiel, lo importante es cuando uno teme a Dios en el corazón. Cuando alguien teme de verdad a Dios puede estar preso, en dificultades, y va a seguir siendo fiel a Él.

José Le era fiel en todo momento. Cuando la mujer de Potifar quiso seducirlo la rechazó por temor a Dios, y cuando fue a la cárcel por eso, siguió dando ejemplo de su fidelidad. ¿Se imagina lo que es que Dios esté en nuestro interior? “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” , Romanos 8:31.

Por eso la Universal sigue aquí a pesar de haber sido humillada, encarcelada, insultada… Porque Dios está con nosotros y siempre nos dice: “No temas, porque Yo estoy contigo” (Isaías 41:10). Porque vivimos una vida de acuerdo con la Palabra de Dios.

Obedezca a la Biblia, obedezca a Dios, y el Espíritu Santo hará morada en usted y será más que vencedor. No importa lo que usted haya hecho, si Le dice: “No quiero ser más así, quiero ser Tuyo, quiero que Tú tomes el control de mi vida…” , si usted hace eso, todo lo que necesite Dios lo va a suplir. “…buscad primeramente el Reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas”, Mateo 6:33.

La Palabra de Dios nos lava, nos consuela, nos levanta, nos fortalece, pero no cuando solamente la leemos, sino cuando la obedecemos.

¿Usted quiere saber si ama o no a Jesús? Vea si Le obedece. Pero no solo de boca, no solo con palabras: “Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a Mí con su boca, y con sus labios Me honra, pero su corazón está lejos de Mí, y su temor de Mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado…” , Isaías 29:13.

Si usted obedece verdaderamente a Dios y Le es fiel, Le demuestra que Lo ama.

Piense en eso.
Dios le bendiga.