Llama de fuego

Llama de fuego

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¿Quién logra ser espíritu?

Despertarme más temprano de lo normal, hoy me ayudó a tener tiempo para leer la Palabra de Dios, incluso antes de comenzar el día… ¡qué privilegio!

Si tan sólo las personas supieran cuán profundas y motivadoras son Sus palabras. Generalmente se las compara con el agua viva. ¿Usted logra imaginar lo que es beber aguas vivas?… -Yo sí.

Me imagino en una pradera linda y distante, llena de los árboles, las flores y las plantas más lindas. En el centro de esa pradera existe la catarata más linda, pocas personas llegan hasta allí, porque el camino no es muy fácil. Usted necesita concentrarse en el sonido de las aguas para saber qué camino seguir. Las personas intentan llegar hasta allí a diario, pero la mayoría desiste.

Yo aprendí el secreto para encontrarla, aprendí a meditar.

En el Salmo 104, usted lee sobre la grandeza de Dios y cómo toda su maravillosa creación es sólo una pequeña gota de agua en un balde. No obstante, un pasaje me hizo detenerme y pensar:

“El que hace a los vientos sus mensajeros, y a las flamas de fuego sus ministros.”, (versículo 4).

Los mensajeros de Dios (los ángeles) están hechos de viento, también se los denomina “espíritu” en la Biblia. Si los ángeles de Dios ya son espíritus, ¿por qué el Salmista está diciendo que están hechos de espíritu?

El Salmo 104:4 dice que Dios hace de sus ángeles espíritus, y a Sus ministros como una llama de fuego. Si los ángeles de Dios ya son espíritus, entonces el Salmista está hablando sobre otro tipo de ángel, los que no son espíritus, aquellos que fueron hechos “un poco menor que los ángeles” (Hebreos 2:7), eso quiere decir, nosotros. Pero no todos nosotros. No todos los seres humanos ni siquiera los cristianos que recibieron ese beneficio divino. Por eso es tan difícil que las personas usen la fe.

Cuando usted es espíritu, ve más allá de lo que sus ojos ven. Tiene una fuerza indescriptible, del tipo del que las personas no logran entender… hasta un poquito fuera de lo normal. ¿Cómo puede una madre no preocuparse con el hijo que está yendo de mal en peor? La madre que es espíritu, puede.

¿Cómo puede una mujer, que está soltera a los 30 años de edad, no preocuparse con su vida sentimental? La que es espíritu, lo logra. Como dice mi cuñado, cuando usted es espíritu, tiene un sexto sentido. Usted no está limitado por sus cinco sentidos. Usted puede oír o ver cosas y aún así, mantener su fe en lo que usted no puede ver u oír.

¿Entonces quién logra ser espíritu?

Aquellos que son NACIDOS del Espíritu de Dios. Cuando ese milagro maravilloso sucede, usted se convierte en el testimonio de Dios en este mundo. Usted tiene lo que es necesario para compartirlo con los demás.

Como dice el Salmo, usted se convierte en una llama de fuego (o fuego abrasador). Observe que Él no dice “llamas de fuego”, no está en plural, ¿qué extraño, no? Todos aquellos que tienen el Espíritu de Dios son como una llama de fuego, es decir, son uno con Él.

Él es el fuego y nosotros, somos Su llama.

Extraído del blog del obispo Macedo

21 Días del Ayuno de Daniel

El primero de agosto dio comienzo la Campaña de 21 días del Ayuno de Daniel. Este propósito fue realizado por primera vez, en la primera parte de este año, durante el período del día 28 de marzo hasta el día 17 de abril, que dio resultados maravillosos en la vida de quien se lanzó de cuerpo, alma y espíritu. Esta fe  que millones de personas fueron bautizadas con el Espíritu Santo, inclusive muchos niños tuvieron una experiencia extraordinaria con Dios.

Muchos que dejaron de ver la televisión, acceder a Internet y alimentar el alma con entretenimientos recibieron el sello divino y el avivamiento del Espíritu de Dios.

El Ayuno de Daniel es una gran oportunidad para quien aún no nació de Dios, y quiere tener un encuentro con Él. También lo es para aquellas personas que anhelan un crecimiento espiritual aún mayor de lo que ya tienen. Es con el Bautismo del Espíritu Santo que nos damos cuenta lo inmaduro que éramos, y cuán dependientes éramos de los demás cuando se trataba de nuestra propia vida espiritual. Por todo eso, para tener esta transformación, participe de la campaña y luche para recibir el sello de Dios.