La población de la Tierra

La población de la Tierra

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ThinkstockPhotos-151595929.690x460Muchas son las dudas que surgen en relación a la población de la Tierra. Al leer la Palabra de Dios, las personas se cuestionan como sucedió todo, ya que después de la creación de Adán y Eva, Dios los bendijo y les ordenó que crezcan y se multipliquen. «Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.» (Génesis 1:28).

La duda surge cuando la Biblia relata que la pareja tuvo dos hijos hombres. Siendo así, ¿cómo fue posible la multiplicación?

Y fue exactamente esa la pregunta hecha por una internauta, por medio del Facebook de la Universal: «Me gustaría entender, si la Biblia habla tan solo de la existencia de Adán, Eva, Abel, que había muerto, y Caín, ¿cómo había más personas del lado de Oriente?

La respuesta:

Es cierto que la Escritura no cita el nombre de la mujer de Caín y ni su origen. Sin embargo, recordemos que la Tierra comenzó a poblarse cuando él se casó. Seguramente, a esa altura de los acontecimientos había muchas más personas sobre el planeta, eso incluye otras mujeres además de Eva.

Adán vivió 800 años después de que su hijo Set nació y tuvo una extensa prole, pero la Palabra de Dios no menciona nombres ni la cantidad (Génesis 5:4). Y en un tiempo en que la vida humana duraba siglos, la descendencia de Adán por ese entonces debería ser bastante numerosa. Por lo tanto, una de esas hijas de Adán, hermana de Caín, podría haber sido su esposa.

En esa época, el matrimonio entre hermanos estaba permitido por Dios para que la Tierra fuera poblada. Ellos no tuvieron alternativa sino se casaban entre sí, para que la orden divina se cumpla. Esa costumbre persistió por mucho tiempo, tanto que Abraham se casó con su hermana Sara. «Además, en realidad es mi hermana, hija de mi padre, pero no hija de mi madre; y vino a ser mi mujer.» (Génesis 20:12)

Hoy, la práctica de ese tipo de relaciones es un tabú en casi todas las culturas. En algunas jurisdicciones, el incesto es castigado como crimen y es considerado un pecado por las mayores religiones del mundo. En la mayor parte de los países occidentales el incesto es legalmente prohibido – aunque haya un consentimiento de ambas partes.

Si usted desea aprender más sobre la Palabra de Dios, entonces participe del ayuno de Daniel, desde el 28 de diciembre al 17 de enero. Serán 3 semanas de búsqueda intensa por el Espíritu de Dios.

Si tiene alguna duda, busque una Universal más cercana a su domicilio.