La perseverancia produce resultados en el Tratamiento Definitivo

La perseverancia produce resultados en el Tratamiento Definitivo

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Regina no se quedó de brazos cruzados viendo como su hijo, Pablo, se perdía en las adicciones, esta madre recurrió a Dios y determinó que él sería libre de los vicios.

Aunque su hijo estaba atrapado en los vicios, su fe y su perseverancia la hicieron luchar en el Tratamiento Definitivo para la Cura de los Vicios y obtener un resultado maravilloso.

“Mi hijo estaba muy mal, perdido, pensé que se iba a morir porque el vicio lo tenía tan atrapado que no pensaba, vendía cosas para consumir, estaba perdido. Supe del Tratamiento y decidí venir a luchar por él. Aprendí a perseverar, todos los domingos yo venía firme, pasara lo que pasara yo venía a luchar por él. Mis otros hijos me reclamaban, me decían que estaba perdiendo mi tiempo, y a mí no me importaba, solo perseveraba en el Tratamiento Definitivo para la Cura de los Vicios sin parar.

Veía que él seguía mal, pero determinaba que un día él iba a dar testimonio de su liberación de los vicios. Yo obedecía la Palabra y la orientación del especialista, esa fue la clave”.

“Yo tenía el vicio del alcohol y el tabaco, llegué a vender muebles, las alianzas de mis abuelos, robaba, vendía todo lo que tenía o sacaba fiado y no lo pagaba. También consumía cocaína, pastillas y marihuana. Era una mezcla lo que hacía.

Mi mamá me hablaba, yo pensaba en dejar el vicio, pero después seguía consumiendo. Por mi comportamiento hice sufrir mucho a mi familia, incluso, por el vicio me separé. Perdí muchas cosas.

Cuando tenía dinero consumía todos los días, pero fijo eran los jueves, viernes, sábados y domingos. Me acostaba el viernes con la jarra de vino debajo de la cama, al despertarme, lo primero que tomaba era vino. No almorzaba ni cenaba, tenía el hígado hinchado por el alcohol, pero no le daba importancia”, cuenta él.

Regina perseveró durante un año hasta que vio un resultado del Tratamiento Definitivo para la Cura de los Vicios. Su hijo dejó completamente los vicios. “Hoy en día si huelo tabaco o alcohol me da asco, me repugna. Consumí durante 19 años y ahora no necesito nada. Estoy libre gracias al Tratamiento Definitivo para la Cura de los Vicios y a mi madre”, afirma él.

Valió la pena el esfuerzo que hizo Regina, porque él cambió y ahora tiene una nueva vida.

Participe usted también de la reunión del Tratamiento definitivo para la Cura de los Vicios y compruebe en su vida o en la de un ser querido que existe una salida para este mal. Lo esperamos este domingo a las 15 h en Av. Corrientes 4070, Almagro.

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