La importancia de la oración y del perdón

La importancia de la oración y del perdón

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Hace 16 años, un joven bajo los efectos de la droga asaltó a una mujer para conseguir el dinero que necesitaba para comprar drogas. Eso sucedió en Petrópolis, interior del estado de Río de Janeiro. Aquella situación marcó el cambio su vida.

Él era adolescente cuando comenzó a frecuentar fiestas, fumar cigarrillos y beber con los amigos. A los 15 años ya estaba involucrado con las drogas, consumía marihuana y cocaína. Para sustentar el vicio, entró también al mundo de la delincuencia, primero robando pertenencias dentro de su casa, después asaltando otras casas, establecimientos y personas en las calles. Llegó incluso a traficar durante algunos años.

El joven se fue convirtiendo en un hijo rebelde y agresivo con los padres. Se sentía vacío con todo lo que estaba sucediendo en su vida e intentó suicidarse en el balcón del departamento donde vivía. Su padre apareció justo a tiempo y le pidió que no lo haga, lo que hizo que se detuviera a reflexionar un segundo, sosteniendo el brazo de su padre, que logró tirarlo hacia atrás y ponerlo en seguridad.

El último asalto

29121738_00Cierto día, encapuchado, bajo los efectos de los estupefacientes y con un puñal en las manos, el adolescente se dirigía al que sería su último asalto, hace 16 años. Estuvo a la espera de alguien para asaltar; quería dinero para comprar droga. Él abordó a dos mujeres en medio de una escalera, cerca de la Avenida Central, en el barrio Alto de la Sierra, en Petrópolis. Al anunciar el asalto, una de ellas logró huir. La mujer que se quedó sin salida fue amenazada de muerte, hasta que le entregó un sobre que estaba en la cartera. Él rápidamente sacó el dinero del sobre y se fue.

En aquella misma semana, su madre consiguió una vacante de internación en una clínica de recuperación en un municipio de la Región Metropolitana de Río de Janeiro. Después de 6 meses y medio, salió de la clínica, aún con muchas ganas de consumir drogas. En ese momento recibió la visita de un voluntario de la Fuerza Joven Universal (FJU) de Alto de la Sierra. Era el mismo joven que un día, en el pasado, le había presentado el mundo de las drogas. Su vida cambiaría a partir de allí.

La víctima

Después del asalto, la mujer, Maria Cristina Bello, muy nerviosa, continuó su camino – ella estaba yendo a la Iglesia Universal del barrio. Llegando allá, le preguntó al pastor por qué justo ella fue el blanco del asaltante, justamente en el momento de desierto que enfrentaba. El dinero que estaba dentro del sobre era para la Hoguera Santa de Israel. El pastor le dijo que no guardara rencor y decidió orar con ella y toda la iglesia, para que Dios tuviera misericordia del asaltante, que había robado algo sagrado, y que él viniera a la iglesia y se convirtiera en un gran hombre de Dios.

Vea el video y sepa más de la historia: (en portugues)

La importancia de la oración y del perdón

El asaltante era Carlos Fernando Reis Carolino, hoy él es el pastor Fernando Reis, de 37 años, casado hace 10 y 12 haciendo la Obra de Dios – hace 3 meses él es responsable del Tratamiento para la Cura de los Vicios en la Catedral de Río de Janeiro.

Maria Cristina, la víctima, es obrera voluntaria en la iglesia de Bangu, barrio ubicado en la zona oeste de Río de Janeiro. El reencuentro de los dos en el altar llegó juntamente con un pedido de perdón por parte del pastor. Por más que a ella no le importaba, porque ya se consideraba feliz y recompensada al saber que él se había convertido en un hombre de Dios, ambos saben que aquella oración, hace 16 años, fue determinante para que el joven Carlos Fernando se convierta en el pastor Fernando Reis.

La obrera podría haberlo maldecido debido a lo que le había hecho pasar en el asalto, pero, en vez de eso, ella oró y, en aquel momento, ya lo había perdonado.

Debemos estar listos para perdonar cuando eso nos sea requerido, así como ofrecer a alguien la oportunidad de redimirse de sus errores, arrepentirse y recomenzar.

“Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,  siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.” (Romanos 3:21-24)

Hay muchos caminos que conducen a las drogas y pocos los que lo sacan de ellas. Por eso, la Universal intensificó su trabajo contra los vicios. Participe del Tratamiento para la Cura de Los Vicios que se realiza todos los domingos a las 15h en Av. Corrientes 4070, Almagro.