La guerra nuestra de cada día

La guerra nuestra de cada día

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bp0869
Dios es el mismo, Él no cambió su forma de ser, Dios es la Palabra viva y cuando absorbemos Su Palabra, cuando aceptamos Su Palabra y la ponemos en práctica, obedeciéndola, pasamos a vivir según el propio Dios, pasamos a pensar como Él, a vivir en Espíritu. Entonces, habrá luchas, serán duras, pero quien vive poniendo en práctica los pensamientos de Dios vence todos los males, al infierno, al diablo, la muerte, todo, porque la Palabra de Dios no vuelve vacía.

Nosotros vivimos en guerra. No importa si usted está lleno o vacío del Espíritu Santo. No importa si cree o no.

Pero cuando nos convertimos a Jesús, la ventaja es que sabemos lo que sucederá al final de la guerra, seremos vencedores y el infierno será derrotado. ¿Por qué? Porque buscamos embestir todo mal, estamos seguros en la fe en la Palabra de Dios.

Le pregunto: ¿Quien es de Dios es perdedor? ¿Es fracasado? ¡No! Porque es de Dios.

Quien es de Dios es como un rayito de luz; la fuente de luz es el propio Dios, y el rayito es finito, pero es la luz de Dios. Puede ser pequeñito, pero es luz y vence cualquier tiniebla, porque es de Dios, escucha y practica la Palabra de Dios.

Es lo que dijo Jesús: “Quien es de Dios, escucha, practica y obedece la Palabra de Dios”. ¿A quién le dijo eso Jesús? ¿A los incrédulos? No. Él se lo dijo a los religiosos, personas que vivían dentro de un sistema religioso, que eran extremadamente religiosos. Y Jesús dijo: “Ustedes fingen ser de Dios, porque si fueran de Dios, también escucharían Mi Palabra, Mi voz, y se someterían y obedecerían; pero porque ustedes no son de Dios, no escuchan Mi Palabra”.

Si usted escucha la Palabra de Dios pero no la practica, usted no es de Dios.

“Ah, Obispo… ¡yo soy de Dios!”, ¿Lo es? Jesús dice que no. Ahora discuta usted con Él, resuelva el problema con Él. Porque Él dijo que aquel que es de Dios escucha la Palabra de Dios. Entonces, si usted escucha y no practica, ¡no es de Dios! Usted incluso puede pensar que lo es, pero su vida muestra que no.

Estoy diciendo esto para despertarlos y traerlos a la realidad, nosotros no estamos viviendo en sueños, no estamos viviendo en emociones, estamos en guerra, y en la guerra usted mata o muere, y me refiero a la guerra espiritual. La guerra en que vivimos es contra el diablo, Satanás, y todo su infierno.