La fe que resiste cualquier crisis

La fe que resiste cualquier crisis

Por

La cantidad de locales comerciales que bajan sus persianas genera preocupación. Según la Cámara Argentina de Comercio los establecimientos inactivos aumentaron 11,8% en Buenos Aires y La Plata, durante el último bimestre del año pasado. Los comercios en esa situación (en venta, alquiler, clausurados o cerrados), suman un total de 255 locales en las áreas relevadas.

A pesar de años de trabajo, muchos sufren las limitaciones en su vida económica que se multiplican todos los días, ¿qué hacer frente ante esa realidad?

Una vida de sacrificio a cambio de nada
Gladys intentó salir adelante sola, tenía una familia, pero, cada día que pasaba, se le complicaba más: “Estábamos endeudados, con serios problemas económicos, mis hijos enfermos y mi matrimonio afectado. Intentamos diferentes emprendimientos, pero salían mal. Yo era insegura, fue una época difícil y me deprimí. Vivíamos de los trabajos contables que hacía. Me preparé, hice cursos, estudié mucho, pero mi preparación no servía de nada”.

Con el tiempo, el deterioro de la salud de sus hijos y las discusiones en el matrimonio, la llevaron al límite de sus fuerzas: “La depresión me sacaba las ganas, me levantaba porque era mi obligación, pero algunos días no tenía ganas de abrir los ojos. Pensé en la muerte como una solución”.

Ella miraba a su alrededor y veía que a pesar de luchar por sus proyectos, el empeño no la llevaba a nada: “Me hacía tirar las cartas, pero un día, la persona que me atendía, me dijo que había encontrado a Dios y me invitó a que escuchara la radio de la Universal”.

Gladys tenía prejuicios, pero tocó fondo y buscó ayuda: “Llegué un viernes, entré, creía que eso era para locos. Pero cuando terminó la reunión, fue como si me hubieran sacado 100 kilos de encima. Participé los lunes y supe que salir adelante era posible. Mis ojos se abrieron, tenía en mí la seguridad y fuerza que nunca había tenido. Pagué las deudas, compré un terreno y empecé a construir mi fábrica.

Pasaron tres años hasta que mi marido me acompañó a la Universal, pero nuestro matrimonio se restauró. Decidí armar otro proyecto. Abrí un bar en zona norte hace dos años. Alrededor están cerrando muchos locales, pero yo sigo adelante, prosperando. Yo sé que sola no podría, porque Dios me ayuda. Genero nuevas ganancias, tengo otros objetivos y sé que puedo realizarlos a través de la fe”.

Si luchó durante años para salir adelante, para darle un futuro a su familia, pero nada resulta, busque la ayuda de Dios. Acérquese a la Universal de Almagro, Av. Corrientes 4070 este lunes a las 8, 10, 12, 16 o 20 h o a la iglesia más próxima a usted. Haga clic aquí y vea las direcciones.

Si usted quiere comunicarse con nosotros, puede hacerlo llamando al 5252-4070.