La fe que Dios espera

La fe que Dios espera

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Para disfrutar del poder de Dios es necesario confesar que Él es su Señor y presentar la fe que Le agrada. Descubra cuál es

Aunque muchos seres humanos duden del poder del Altísimo o nieguen Su existencia, en los momentos de aflicciones es cuando el Señor es reconocido, incluso entre los más incrédulos. Mientras tanto, para que Su poder se materialice, antes, es necesario confesarlo ante los hombres, además de manifestar una fe que Lo agrade.

Entienda

«Por tanto, todo el que Me confiese delante de los hombres, Yo también le confesaré delante de Mi Padre que está en los cielos. Pero cualquiera que Me niegue delante de los hombres, Yo también lo negaré delante de Mi Padre que está en los cielos.» Mateo 10:32-33

Como está en Su Palabra, Dios atiende las necesidades de los que Lo confiesan. Pero ¿eso qué significa?

Confesar a Dios no es más que someterse a Su voluntad, de forma que presentemos una vida recta y un carácter justo. Sin embargo, esta tarea no es para todos. Solo los que tienen la fe sobrenatural, la valentía y la disposición se vuelven testigos del Altísimo.

La fe que agrada a Dios

Cualquier ser humano, naturalmente, tiene fe. Pero la fe que mueve la mano de Dios se llama sobrenatural.

Esta fe no depende de suerte, destino, horóscopo o evidencias palpables, sino que actúa conforme a la convicción personal de que Dios es Dios, y de que Su poder nunca falla. Una convicción dada por el proprio Espíritu Santo a los hijos del Altísimo.

Este tipo de fe piensa, evalúa y decide. Y el que la tiene también posee valentía, inteligencia y humildad para confesar al Señor Jesús como su Señor y Salvador, que nos defiende en todas las situaciones.

Sepa cómo obtenerla

No hay secretos para obtener una fe sobrenatural, porque: «Así que la fe viene del oír, y el oír, por la Palabra de Cristo», Romanos 10:17.

No dependa de sensaciones o emociones, decida apoyarse exclusivamente en la Palabra de proviene de Dios. De esta manera, usted no solo alcanzará la provisión del Altísimo, ¡sino también la paz de Su Espíritu!

Más allá

Aprenda más sobre este tema y cómo ser sensible a la voz del Altísimo participando de una reunión en la Universal.