La cirugía plástica no hace milagros

La cirugía plástica no hace milagros

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cirugia873
Si bien es válido corregir o mejorar, a través de la cirugía plástica o reparadora, algún aspecto físico que esté afectando la autoestima, deben tomarse algunos cuidados antes de someterse a la intervención.

1.- Decisión: la persona debe estar consciente de que el resultado final no siempre es el deseado, porque cada organismo reacciona de forma diferente. La decisión no puede tomarse por una emoción del momento, sino después de un tiempo de reflexión, analizando beneficios y riesgos.

2.- La elección del médico: un especialista en cirugía plástica debe tener el título de médico, haber completado la residencia de cirugía general y también la de cirugía plástica. Es importante consultar el sitio de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (www.sacper.org.ar), donde se encuentra también una lista de profesionales habilitados. No es prudente elegir al médico apenas por la recomendación de una amiga, por más simpático que parezca.

3.- Exámenes prequirúrgicos: siempre es necesario realizar un chequeo de su estado de salud antes de someterse a cualquier operación.

4.- Lugar de la intervención: puede ser un hospital o una clínica habilitada por el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires o el órgano competente en su localidad.

5.- Complicaciones y riesgos: durante y después de la cirugía, los riesgos más frecuentes y que no dependen del médico son las reacciones a la anestesia, el sangrado y las infecciones.

Algún tiempo después de la cirugía pueden aparecer cicatrices de mala calidad (queloides o cicatrices hipertróficas). Son más frecuentes en personas de etnia negra o asiática. En un implante de siliconas, alrededor del 3% de las mujeres pueden presentar un rechazo. También puede producirse una pérdida de sensibilidad en la piel de la zona de la cirugía.

Independientemente de los resultados, es importante tener conciencia de que es imposible alcanzar la perfección. Eso depende del grado de exigencia y de perfeccionismo de cada uno y de la autoestima y el grado de aceptación de sí mismo. En ese sentido, la cirugía plástica no hará milagros.