La bendición del Monte Gerizim

La bendición del Monte Gerizim

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lunes01920Todo lo que uno quiere lograr requiere una preparación. Para tener un título, por ejemplo, hay que estudiar determinada cantidad de tiempo, para tener una empresa grande hay que comenzar con una más pequeña, y así en diferentes áreas de la vida.

La clave está en saber dónde encontrar esa preparación que uno necesita para obtener cosas grandes. En tiempos bíblicos, los reyes eran ungidos con aceite por los profetas antes de asumir su lugar. En el caso de David, por ejemplo, el profeta Samuel lo ungió mucho tiempo antes de que asumiera su lugar. Esa unción representó la aprobación de Dios y el inicio de una larga jornada de preparación para el momento en el que David finalmente subiría al trono.

La bendición del Gerizim
Hace pocos días, un grupo de obispos y pastores de la Universal viajó al Monte Gerizim, desde donde fueron determinadas las bendiciones para el pueblo de Israel y allí, además de clamar por los pedidos de la gente, consagraron aceite para realizar una unción especial en aquellos que participan del Congreso para el Progreso.

Este lunes 28 de marzo, usted recibirá esa unción y además participará del clamor con los siete pastores, determinando la bendición de Dios para su vida y sus proyectos.

Lo esperamos en el Congreso para el Progreso que se realiza a las 8, 10, 12, 16 y 20 h en Av. Corrientes 4070, es una oportunidad de bendecir su vida económica.

Ellos cambiaron su realidad económica

lunes02920Delia: “Comencé a venir al Congreso para el Progreso siendo literalmente pobre. No tenía qué comer, ni luz, ni gas en el lugar donde vivía. Usaba un calentador a kerosene para cocinar y calefaccionar el ambiente.

En el Congreso para el Progreso aprendí a usar la fe para prosperar y de esa forma cambió mi realidad. Hoy gracias a Dios estoy muy bien. Soy masajista, tengo mi consultorio y mi negocio. Hoy hay abundancia y prosperidad”.

lunes03920Daniel: “Mi vida era un reflejo de la miseria. Vine a Buenos Aires desde el norte del país buscando un futuro mejor. Conseguí trabajo, pero trabajaba muchísimo y ganaba muy poco. Vivía en pensiones con baño compartido, hubo momentos en los que dormí en el piso… En el Congreso para el Progreso usé mi fe, perseveré y gracias a Dios conquisté un negocio, un auto importado y pude comprar un terreno y construir mi casa como quería”.