Juegos, violencia y valores

Juegos, violencia y valores

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Él pisa el acelerador como si su pie fuese un elefante sobre un maldito insecto. Solo es más rápido que el auto el miedo de quienes pasan por las calles. El color plateado transforma al vehículo en una bala disparada contra lo que estuviera en frente. No distingue el verde del rojo, las calles de las veredas, los ciudadanos de los cestos de basura. Simplemente los pasa por encima.

Las sirenas de los patrulleros y los gritos de los peatones se mezclan con la música cuidadosamente escogida. Pensó en escuchar reggae en K-Jah West, o country en K Rose, pero terminó optando por el hip-hop de la Radio Los Santos. El ritmo aumenta la adrenalina.

Después de atropellar a decenas de personas y chocar su auto cinco o seis veces, salta del vehículo con una ametralladora en las manos. Cercado por la policía, abre fuego. Uno, dos, tres, diez policías caen esparciendo sangre por la vereda. El rojo vivo lo hipnotiza. Y entonces no importa si viene del cuerpo de guardias municipales, del taxista que pasa con el auto o de la viejita que se vio en medio de un tiroteo en la mañana del sábado.

A pesar de poder trabajar como taxista, bombero, policía o colectivero en cualquier momento, prefiere el crimen. No está borracho, no se drogó ni actúa por venganza. Entonces, ¿qué lo impulsa a ese muchacho?

Juegos…

Cuando saltó del auto, lo que lo impulsó fue el “triángulo”. En cada intercambio de armas lo que lo impulsa es el “L1”. Para mirar, el “R1” lo impulsa y, para disparar, el “círculo”. En el momento de pausar, “start”. Y quien controla todo eso puede tener solo 8 años de edad.

La serie de juegos “Grand Theft Auto” (expresión policial que significa algo como “Gran Ladrón de Autos”), más conocida como “GTA”, es la más vendida de la historia de los videojuegos Play Station 2, la consola más popular de todos los tiempos. Locura entre niños y adolescentes, el GTA reinó absolutamente durante casi 10 años, sobrepasando la marca de los 100 millones de juegos vendidos, fuera de los pirateados.

¿Quién es el personaje responsable por todo este éxito? Un joven cuyo principal objetivo es ser el mayor delincuente del país.

…. Violencia…

No. Los videojuegos, solos, no vuelven a las personas violentas, como explica la psicóloga maestra en Culturas Escolares y Lenguajes Elisângela Paes Leme: “La violencia de un niño comienza por otros factores psicológicos. Sin embargo, el niño que ya presenta problemas emocionales relacionados con la violencia podrá ser estimulada negativamente por los videojuegos.”

Elisângela es la autora del libro: “Lectura y Escritura en el contexto escolar contemporáneo”, que trae respuestas sobre la forma en cómo los niños aprenden: qué aprenden, con quién, cómo y en qué contexto social. Para ella, la relación entre niños y juegos es intensa. “Los videojuegos presentan diversos estímulos para el niño. Las imágenes coloridas, con varios efectos y canciones, además de las competencias y premios, les gustan y mantienen su atención. Por eso a los niños les gustan tanto”, aclara.

… Y valores

Ninguna investigación realizada hasta hoy es conclusa sobre si los videojuegos vuelven a los niños violentos o no. Y, según los especialistas en el área, ninguna lo será. Porque la influencia que los juegos – y los medios de comunicación en general – ejercen sobre alguien debe ser medida en corto, medio y largo plazo, teniendo en consideración no solo los hábitos del jugador, sino el contexto familiar y social en donde vive. Es de conocimiento general que existe una influencia, pero aún no se sabe el tamaño de ella.

Entonces, lo importante es saber qué es lo que queremos transmitirles a los niños. Gran parte de los famosos juegos abusa de la brutalidad, de la prostitución y de los valores distorsionados. Si existen centenas de opciones, ¿no sería ideal reflexionar sobre cuál es la mejor?

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”, recomienda Proverbios 22:6.

Las familias tienen como papel principal educar a los pequeños. No solo prohibir o permitir, sino conversar con ellos y hacer que entiendan las razones. Respetando cada fase de desarrollo.

“Es importante entender el juego y sus historias junto con el niño para verificar si el juego es adecuado o no”, refuerza Elisângela. “Es necesaria la participación de los padres en los juegos con sus hijos. Eso facilita la integración entre ellos y colabora con su desarrollo.”