Hable palabras llenas de fe

Hable palabras llenas de fe

Por

Entonces, Jesús le dijo al árbol: “Que nadie coma de tu fruto jamás”. Sus discípulos lo oyeron y les pareció extraño. Se acercaron y examinaron el árbol. No se veía diferente. Jesús había dicho que el árbol se secaría y moriría. Los discípulos debieron haber pensado, ha perdido su don. No pasó nada esta vez. Se ve tal como estaba antes que hubiera dicho algo. Pero no se dieron cuenta de que en el momento en el que Jesús maldijo al árbol, algo pasó en el reino invisible. La vida del árbol quedó cortada de raíz. Fue sólo cuestión de tiempo para que el árbol mostrara en el exterior lo que había pasado en su interior. Como era de esperar, volvieron un poco más tarde y vieron que Jesús tenía razón. El árbol estaba marchito y muerto.

El mismo principio se aplica a nosotros. Cuando hablamos las palabras de Dios, en el momento en que sus promesas salen de nuestra boca, algo ocurre en el reino invisible. Tal vez no lo veamos por una semana o por un año, o inclusive por diez años, pero eso no quiere decir que no sucederá. Con demasiada frecuencia, cancelamos nuestra promesa al decir palabras negativas. Empezamos bien, pero cuando, con el tiempo, vemos que nada ocurre, nos desanimamos. No podemos hablar de derrota y esperar triunfo. No podemos hablar de enfermedad y esperar salud. No podemos hablar de carencia y pobreza y esperar una vida de abundancia. Por eso dice, “mantente fiel tu profesión de fe”. Ponga un centinela en su boca. Decídase a que no importa cuánto tiempo tarde en alcanzar sus metas, no importa lo mal que se vean las cosas, no hablará de duda ni de incredulidad. Declare favor sobre sus finanzas. Tal vez tenga que cambiar un engranaje más alto si no habla con suficiente fe sobre su vida. Si tiene sueños grandes, tendrá que declarar el favor en grande, de forma realmente enorme. No bastará con una vez a la semana. “Oh Dios, espero que me bendigas esta semana”. No declare el favor de cada día, todo el día.

 

La Justicia Divina

Este lunes 7 de marzo, el pastor Claudio estará realizando la Cadena de la Justicia Divina, que se extenderá por 8 lunes. No deje pasar esta oportunidad, participe en la Nación de los Vencedores y reciba la Justicia Divina que tanto necesita en su vida. Lo esperamos a las 8, 10, 16 y principalmente a las 20 en Av. Corrientes 4070.

Vea más en http://www.lacadenadelafortuna.blogspot.com/