Gastritis nerviosa: resultado del estrés

Gastritis nerviosa: resultado del estrés

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La gastritis es, por definición, una enfermedad que se produce cuando el estómago sufre una inflamación de la mucosa gástrica. En términos generales, el causante de la gastritis es la bacteria Helicobacter pylori, sin embargo, cuando las causas están relacionadas a las emociones y al estrés, la inflamación se produce sin necesidad de que aparezca un agente externo.

La acidez y los dolores de estómago son los primeros indicios. Su intensidad es cada vez mayor, y aparecen otros síntomas como la hinchazón, náuseas, vómitos, cefaleas y palpitaciones.

Se han hecho estudios en los que se ha demostrados que la gastritis por estrés presenta síntomas a nivel psicológico, se presentan sensaciones de tristeza, angustia, ansiedad, nerviosismo, problemas de sueño, la persona también se puede volver violenta e irritable.

Esta clase de gastritis no tiene un tratamiento especial o muy diferente al de los otros tipos de gastritis, pero si no se eliminan los factores externos que generan el estrés, será difícil combatir la enfermedad y podría llegar a convertirse en una dolencia crónica.

salud02888Por el estrés que le provocaba su situación personal, Yanina Altamirano sufría gastritis nerviosa, le salían forúnculos en los brazos y también estaba deprimida. “Estaba en pareja, había dejado a mi familia para irme a vivir con un chico, entonces me entero de que me había sido infiel. Peleábamos mucho, estaba dolida por su traición. Lo agredía, nos golpeábamos porque yo no soportaba más la situación”, recuerda. “Conocí a otro hombre, nos pusimos de novios, pero él era muy celoso. Me insultaba, me humillaba, era agresivo conmigo. Esos problemas me generaron gastritis nerviosa, no podía comer determinadas cosas y tenía que tomar dos pastillas por día por el resto de mi vida”, cuenta.

Yanina conoció la Universal gracias a la invitación de su hermana. Empezó a participar de las reuniones y de a poco fue comprendiendo que el origen de su problema era espiritual. Se liberó de todo lo que la afectaba y gracias a Dios también se curó de la gastritis. “Además, tengo un matrimonio bendecido, no necesito más medicamentos, estoy sana gracias a Dios. El estrés y los nervios son cosa del pasado”.

Martes a las 8, 10, 16 y principalmente a las 20hs en Av. Corrientes 4070 – Almagro o en la Universal más próxima a su casa.