Fe emotiva vs. fe racional

Fe emotiva vs. fe racional

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LA FE EMOTIVA es natural, es del corazón, del alma. Por eso, muchos abandonan el barco, el arca de la Salvación, porque sustentaron su fe en las melodías religiosas y en las sensaciones espirituales.

Cuando la fe está en lo emocional la persona no logra ser el perfume de Jesús, no acepta ser exprimida, afligida. Esta fe no soporta injusticias, luchas, solo funciona cuando todo va bien. Los de la fe emotiva solo son felices cuando están ganando. Cuando están perdiendo, desisten.

Por su parte, la FE SOBRENATURAL, racional, es del Espíritu, creemos con la mente, no con el corazón.

La fe del Espíritu está en el espíritu, es la fe racional, por la que creemos en lo que está escrito, no importa lo que sentimos.

Un ejemplo de fe emotiva fue Tomás, que necesitó ver y tocar para creer cuando el Señor Jesús resucitó al tercer día, como había anunciado que lo haría. Y Jesús le dijo: “Porque Me has visto, has creído, dichosos los que no han visto y sin embargo creen” (Juan 20:29).

Cuando la fe se da en el espíritu, cuando es racional y sobrenatural, la persona acepta ser exprimida, molida, oprimida y afligida por Aquel que murió por nosotros.

En la fe sobrenatural la persona puede ser exprimida y, aun así, exhala de ella el perfume de Cristo, como una flor que al ser aplastada deja su perfume en la mano de quien la aplastó.

La persona que nació de Dios puede ser perseguida, humillada y aplastada como una flor, pero sigue exhalando el perfume de Cristo. Es de Dios por dondequiera que vaya y siempre esparce Su perfume.

Cuando la persona recibe el Espíritu Santo, recibe el Espíritu de la fe en su propio espíritu.

¿Cómo ser el perfume de Jesús si no se acepta perder, ser víctima de injusticia, ser corregida? ¿Cómo ser perfume sin ser exprimido? ¿Molido? ¿Oprimido? ¿Afligido?

Muchos ya hemos sido exprimidos en nuestra casa, en el trabajo, en la escuela, se han burlado de nuestra fe, nos han perseguido, pero cuanto más nos exprimieron más exhalamos el perfume del Señor Jesús.

La fe tiene que ser probada. ¿Y sabe cuándo se prueba la fe? Cuando pasamos por injusticias, calumnias, humillaciones, y seguimos firmes, ¡ahí probamos que somos de Dios! Como los apóstoles y los héroes de la Biblia, que eran llevados a la arena, torturados, perseguidos, golpeados, y seguían alabando al Señor.

Quien tiene la fe inteligente deja que su fe sea probada.

La Iglesia Universal es como el omelette, cuanto más la sacuden más crece, quien es de Dios es así, mientras más lo golpean, más firme está.

“Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y no Lo estimamos. Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros Le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido”. Isaías 53:3-4

“… para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”. 1 Pedro 1:7

Guarde esto.
Dios le bendiga.