Esté listo para reconciliarse

Esté listo para reconciliarse

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Conscientemente o no, es siempre al final de un ciclo personal o profesional (como el de fin de año) que las personas hacen un balance de sus actitudes. Se dedican más a reflexionar lo que realmente realizaron o dejaron para después. Comienzan a hacer planes para recuperar el tiempo perdido, acercarse nuevamente a alguien y hacer cosas nuevas.

Cuando alguien nos decepciona, oramos para volver a levantarnos y seguir adelante, ya que creemos en la Palabra de Dios, la cual nos consuela y también nos da coraje. Si usted cree en el Señor Jesús, entonces, cree en sí mismo y en su compromiso de honrarlo y ser fiel a sus enseñanzas. Por lo tanto, debe estar preparado para recibir, escuchar, apoyar y perdonar a quien se equivocó.

El apóstol Pedro, aun después de haber sido alertado por Jesús de que lo negaría tres veces, lo hizo. Cuando lo negó la tercera vez, esa misma noche, cantó el gallo, y él se dio cuenta de que se había equivocado. Su consciencia lo acusaba. Ese era el alerta que necesitaba para redimirse, pues no podía engañarse a sí mismo en su fe, mucho menos al Señor. Pedro, después de reconciliarse con Jesús, se convirtió en un gran apóstol. Recibió la compasión y amor que merecía.

Si alguien lo busca para reconciliarse, pedir disculpas por algo que hizo, incluso, por una ausencia, esté preparado para recibirlo. Esté predispuesto. Esa será una oportunidad para que el otro se acerque nuevamente y una gran chance para que usted renueve sus votos de fe, recuperando a un amigo, a un familiar o una dracma perdida, trayéndola de regreso a su entorno y hacia la comunión con Dios.

“¿Quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Pero también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os inquietéis. Al contrario, santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.” 1 Pedro 3:13-15