Ella abandonó el mundo de la delincuencia

Ella abandonó el mundo de la delincuencia

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Vivir de manera deliberada y sin ningún límite. Muchos quieren una rutina así, pero se olvidan de pensar en las consecuencias peligrosas que ella puede traer.

Sin reglas, la vida se puede volver un desastre. Por otro lado, cuando la persona es disciplinada y su vida es equilibrada, ella desarrolla sus talentos, es exitosa y tiene un valor incalculable.

Leila Cristina Capistrano, de 30 años, (foto al lado) quiso conocer todo lo que el mundo podía ofrecerle. Con 20 años, se involucró con fiestas y bailes, y comenzó a involucrarse con criminales. Ella conoció las drogas y se convirtió en una usuaria compulsiva. “Aspiraba cada vez más. Mi sobrenombre era “pararrayos”, de tanto que usaba drogas y porque no tenía límites”, dice.

Leila mezclaba varios tipos de drogas: éxtasis, cocaína, lanza perfume, LSD y marihuana. Pasó a vender lanza perfume y se volvió la reina del tráfico. Insatisfecha, quería crecer más en el mundo del crimen.
Ella ansiaba en llegar a altos niveles en el tráfico. “Para ascender en la delincuencia, actuar con maldad y crueldad, comencé a practicar asaltos a mano armada. Hacía salideras bancarias y apuntaba con el arma a las personas”, cuenta.

Apariencia

IMG_2990(1).690x460La joven ganaba mucho dinero y llevaba una vida de apariencia. Pero el precio a pagar era muy alto, porque vivía aterrada. Recibía muchas amenazas de muertes y corría el riesgo permanente de ser el blanco de una bala perdida. Huía de la policía todos los días. Ella relata que los momentos de supuesta alegría no compensaban el infierno en el que se encontraba.

Nada llenaba el vacío que sentía. Desesperada, buscó ayuda y conoció la “Reunión de Liberación”, de la Universal. Fue cuando se dio cuenta que existía una nueva oportunidad de vida.

Transformación

Leila recuerda que lo fundamental para su cambio fue la determinación. Ella se alejó de las malas compañías y logró liberarse de los vicios, al hacer la cadena de liberación. De esta forma, consiguió una nueva oportunidad de vida, gracias a su cambio interior.

Hoy, ella disfruta de una vida feliz. Formó una familia, es empresaria y posee algo muy importante para ser plenamente realizada: la paz interior.

Los domingos, en la Universal, obispos, pastores y obreros claman para que todos los presentes tengan un encuentro con Dios. Vea aquí la dirección de la Universal más cercana a su domicilio.