El rechazo del Altísimo

El rechazo del Altísimo

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Saúl desobedeció al Señor y provocó Su ira. Espero que estos versículos les traigan temor a cada uno de los que los lean.

«Dijo entonces Samuel a Saúl: Espera, déjame declararte lo que el SEÑOR me dijo anoche. Y él le dijo: Habla. Y Samuel dijo: ¿No es verdad que aunque eras pequeño a tus propios ojos, fuiste nombrado jefe de las tribus de Israel y el SEÑOR te ungió rey sobre Israel?” 1 Samuel 15:16-17

Dios le recordó a Saúl cómo era él, así como Él también nos recuerda cómo llegamos a la iglesia, sintiéndonos el peor de los hombres, y Él nos transformó, nos bendijo y nos ungió para servirle.

“¿Por qué, pues, no obedeciste la voz del SEÑOR, sino que te lanzaste sobre el botín e hiciste lo malo ante los ojos del SEÑOR?» 1 Samuel 15:19

El botín consistía en cualquier cosa que pudiera tomarse y que los hombres juzgaran que tenía valor y utilidad. Muchos se arrojaron al saqueo (valores) y desagradaron al Altísimo de manera abominable, por lo que fueron expulsados del ministerio.

«Porque la rebelión es como pecado de adivinación, y la desobediencia, como iniquidad e idolatría. Por cuanto has desechado la palabra del SEÑOR, Él también te ha desechado para que no seas rey.» 1 Samuel 15:23

Saúl rechazó la Palabra de Dios. Y hoy también hemos visto pastores y esposas rechazando la Palabra de Dios, rebelándose contra Sus ungidos, como Coré, Datán y Abirán, como fue el caso en Angola en los días actuales.

«Pero Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque has desechado la Palabra del SEÑOR, y el SEÑOR te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. Cuando Samuel se volvía para irse, Saúl asió el borde de su manto, y este se rasgó. Entonces Samuel le dijo: Hoy el SEÑOR ha arrancado de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo que es mejor que tú.» 1 Samuel 15: 26-28

Aquí Saúl escuchó el sonido de la RASGADURA de su reinado. Los pastores tenemos un reinado (ministerio), que, si es hecho con relajación y desobediencia, tiene como consecuencia la ruptura de la comunión con el Altísimo. ¡Que Dios tenga misericordia de nosotros para que jamás escuchemos el sonido de esa RASGADURA!

«Y el SEÑOR dijo a Samuel: ¿Hasta cuándo te lamentarás por Saúl, después que Yo lo he desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y ve; te enviaré a Isaí, el de Belén, porque de entre sus hijos he escogido un rey para Mí.» 1 Samuel 16:1

Es muy triste perder a un compañero de guerra, sin embargo, aquí nuestro Señor nos revela que no son ellos los que están desertando, sino Dios Quien está RECHAZÁNDOLOS y preparando a otros mejores para servirle de ahora en adelante.

Ahora, imagínese a alguien que fue usado por Dios casi toda la vida, pero en el final es solo una asna de Balaam y es rechazado por el Señor, Quien le dirá:

«Jamás os conocí; apartaos de Mí, los que practicáis la iniquidad.” Mateo 7:23

¡MISERICORDIA!