El infierno

El infierno

Por

En este nuevo estudio bíblico, el obispo Macedo explica que es el infierno, que habla la Biblia sobre este lugar y quienes son las personas que corren el grave riesgo de ir allí.

La Biblia usa tres vocablos para describir el infierno

1) Seol – en hebreo, significa “el mundo de los muertos” y “lugar donde habitan los espíritus de aquellos que ya murieron”. De acuerdo con el Antiguo Testamento, es lugar de:

• Fuego – “Porque se ha encendido el fuego de mi ira, y arderá hasta las profundidades del seol; devorará la tierra y sus frutos, y abrasará los fundamentos de los montes.” Deuteronomio 32:22

• Prisión – “… Los lazos de seol me han rodeado, me tendieron redes de muerte.” 2 Samuel 22:6 y Salmos 18:5

• Perversos – “Los malos serán trasladados al seol, todas las naciones que se olvidan de Dios.” Salmos 9:17

• Angustias – “Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las angustias del seol; angustia y dolor había yo hallado…” Salmos 116:3

• Profundidad – “Pero ellos no saben que allí están los muertos, que sus convidados están en lo profundo del Seol.” Proverbios 9:18

• Repugnancia – “Donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga.” Marcos 9:48

2) Hades – palabra griega correspondiente a Seol en hebreo; es el mundo de los muertos del que habla el Nuevo Testamento y recuerda:

• Castigo – “Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida, porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.” Mateo 11:23

• Oposición – “Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no la dominarán.” Mateo 16:18

• Tormentos – “En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.” Lucas 16:23

• Juicio – “El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que habían en ellos, y fueron juzgados cada uno según sus obras. La muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego.” Apocalipsis 20:13-14

3) Gehena – término griego derivado del hebreo gê hinnom (“hijos de Hinom”). Ubicada al Sudoeste de Jerusalén, famosa por los cultos idólatras allí realizados, inclusive con sacrificios humanos. “Quemó también incienso en el valle de los hijos de Hinom, e hizo pasar a sus hijos por fuego, conforme a las abominaciones de las naciones que el Señor había arrojado de la presencia de los hijos de Israel.” (2 Crónicas 28:3); “Pasó sus hijos por fuego en el valle del hijo de Hinom, y observaba los tiempos, confiaba en agüeros, era dado a adivinaciones y consultaba a adivinos y encantadores; se excedió en hacer lo malo ante los ojos del Señor, hasta encender su ira.” (2 Crónicas 33:6).

Ese lugar se tornó símbolo de pecado, aflicción y por fin, suplicio eterno. En el tiempo del Señor Jesús, el fuego ardía continuamente allí para destruir la basura de la ciudad de Jerusalén. Por eso fue usado muchas veces por Él para simbolizar el infierno.

4) Tártaro – en griego significa literalmente “encarcelado en sufrimiento eterno”. Es el lugar donde están los socios de satanás. “Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al infierno y los entregó a prisiones de oscuridad, donde están reservados para el juicio.” (2 Pedro 2:4); “Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.” (Lucas 9:1); “Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” (1 Timoteo 4:1); “Clamó con voz potente, diciendo: ¡Ha caído, ha caído la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo y en albergue de toda ave inmunda y aborrecible.” (Apocalipsis 18:2)

Algunas veces Tártaro es usado como sinónimo de Hades: “Y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.” (Mateo 13:42); “Irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna” (Mateo 25:46); “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propio hogar, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día” Judas 1:6

“Estos sufrirán penas de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder.” (2 Tesalonicenses 1:9).

Retirado del libro “Estudios Bíblicos”, del obispo Edir Macedo.