El chip implantado en la mano obtiene más aceptación en el mundo

El chip implantado en la mano obtiene más aceptación en el mundo

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En agosto de 2017, se notificó que la empresa estadounidense Three Square Market les implantó chips a 50 empleados.

Bien aceptado

Alrededor de un año y medio después, el chip sigue siendo muy popular entre los que aceptaron implantárselo. La justificación principal es su practicidad.

“Simplemente se convirtió en parte de mi rutina”, señaló Steve Kassekert, el vicepresidente de finanzas de la empresa, en una entrevista realizada por The Technology Review.

La empresa Three Square Market no fue la única en adoptar el chip. En abril del mismo año, una empresa llamada Epicentre también aprobó la novedad.
Las aplicaciones del dispositivo electrónico son varias. En el chip se pueden guardar informaciones sobre el portador. Como, por ejemplo, datos para registros e incluso monedas virtuales.

Un estudio del Foro Económico Mundial mostró que, entre el 2010 y el 2015, el número de pagos realizados en dinero físico en las tiendas de Suecia cayó de un 39% a un 20%. Incluso, el país es uno de los principales adheridos del mundo al implante del chip.

Es decir, cada vez más son las personas que migran hacia las transacciones económicas virtuales.

 

El surgimiento del anticristo

El libro bíblico del Apocalipsis nos muestra que el fin de este mundo sucederá cuando surja el anticristo. Él recibe ese nombre porque es lo opuesto al Señor Jesús, por lo tanto, él estará al servicio del infierno (2 Tesalonicenses 2:3-4).

Por eso, el anticristo no se presentará a las personas con apariencia diabólica. Por lo contrario, será un líder mundial que traerá un discurso de paz y unión de los pueblos (Apocalipsis 6:1-2).

 

El mundo unificado

Para eso, con la ayuda del falso profeta, él creará dos sistemas de control.

Uno político-económico (Apocalipsis 13:1) y el otro religioso (Apocalipsis 13:11-12).

Como él será la propia encarnación del mal, es evidente que el sistema religioso servirá para apartar completamente a las personas de Dios (Apocalipsis 13:4).

Mientras que el sistema político-económico funcionará de una manera centralizada, en el cual todos los que acepten su marca estarán bajo su control.

 

La marca de la bestia

Primero que nada, la famosa “marca de la bestia” es citada en el capítulo 13, entre los versículos 16 y 18, de las Escrituras.

“Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis” (Apocalipsis13:16-18).

En otras palabras, para vivir en la “sociedad del futuro” las personas que acepten ese demonio en sus vidas, y todo el infierno que lo acompaña, usarán la marca para tener acceso a los recursos.

 

La humanidad se ha distanciado de Dios

Puede ser que ese control se dará por medio de un chip, como el ya mencionado, por ejemplo. Las declaraciones de los usuarios sobre su practicidad muestran que las personas no tendrán problemas en aceptar su implantación en ese futuro descrito por la Biblia.

Sin embargo, lo que importa saber es que la humanidad insiste en distanciarse de la presencia del Creador.

Por eso, es necesario que las personas se arrepientan de sus errores lo antes posible y se reconcilien con Él mientras haya tempo.
Sobre el tema en cuestión, el obispo Edir Macedo escribió en el libro Estudio del Apocalipsis “Así como Juan el Bautista preparó el camino para la venida del Salvador, el libro de Apocalipsis prepara el camino para el Señor y Juez Eterno, a Quien Dios dio toda la autoridad y poder, tanto en el Cielo, como en la Tierra. ¡Todo está en las manos del Señor Jesús! Aquel que le teme al infierno eterno, y está dispuesto a hacer cualquier sacrificio para evitarlo, solo tiene un camino: aceptar al Señor Jesús como Salvador y vivir en la práctica de Su Palabra”.