El alimento que sustenta el alma

El alimento que sustenta el alma

Por

Datos del Global AgeWatch Index 2013, índice que midió el nivel de seguridad de ingresos, salud, empleo, educación, y ambiente adecuado para personas de la tercera edad en 91 países, mostró que Rumania está en el 48º lugar en esta cuestión – atrás de Argentina en la 26° posición y de Brasil, que ocupa a 31º posición- y muy distante de Suecia, la primera de la lista.

Conociendo las condiciones cada vez más difíciles de esa población, en función de la crisis económica que afecta a Europa y también del desprecio que reciben de parte de sus familiares, voluntarios del grupo Corazón de Oro – el brazo solidario de la Universal en Rumania- decidió llevar un poco de amor y alegría a los ancianos que viven en el asilo Calinesti, en la ciudad Arges, el pasado 5 de octubre.

Ese día, aproximadamente 50 habitantes disfrutaron de una muy rica merienda, con una mesa repleta de frutas, panes, tortas y jugos naturales, elementos que le dieron un sabor especial al encuentro. También se distribuyeron productos de higiene personal. Pero lo que más impresionó a los que viven olvidados por sus seres queridos, fue el cariño recibido de los desconocidos. Eso es el resultado de que muchos viven en el lugar hace años sin recibir ni siquiera una visita, como la señora Florica Manea, de 64 años, que se consideraba un problema para sus familiares y encontró en el hogar una solución aparente.

“Mis hijos viven en otras ciudades y raramente vienen a verme. Paso el tiempo aquí haciendo diferentes actividades. Pero existe un sufrimiento en mi interior por no estar junto a mi familia. Aun así, al no tener otra opción, me acostumbré a esta situación. Desde que estoy aquí, nadie hizo por mí lo que hicieron ustedes. Yo, los encargados del asilo, los demás ancianos, estamos todos impresionados por la manera que organizaron todo. No tengo palabras para agradecerle a los voluntarios que se hayan acordado de nosotros”, expresó.

También se dio atención, oraciones y mensajes de fe a todos los participantes, mostrándoles que aunque fueron rechazados por los hombres, jamás serán despreciados por Dios. “Nunca hicieron un trabajo tan bonito para los abuelos”, elogió la encargada del asilo, Preda Cristina.

Para la periodista Andreea Rotarescu (foto), es gratificante dedicar un tiempo para asistir a ancianos tan necesitados de una palabra, de un abrazo o de una simple sonrisa. “Después de que oramos por ellos, hicimos las donaciones, los abrazamos e incentivamos, el ambiente cambió. Ellos comenzaron a sonreír y a contar sus innumerables experiencias de vida. Por medio de esa visita, contribuimos al bienestar espiritual de todos. Recibí mucho cariño de su parte y me di cuenta de la necesidad de Dios en la vida de cada uno”, comentó.

El pastor responsable de la Universal en el país, Luciano Almeida, destaca que la Iglesia actúa en Rumania desde 1998, y trabajos como ese, a favor del prójimo, se realizan tanto en asilos como en orfanatos, con habitantes de la calle y en comunidades carentes.

Sin embargo, aun frente a hechos concretos de ayuda espiritual y social, todavía están aquellos que dudan de la intención sincera de la Universal. “A pesar de que los medios se refieran a la Universal como una secta, nuestra dedicación no va a parar, al contrario, vamos a continuar con toda la fuerza. Ya tenemos programada una distribución de alimentos para 100 familias que viven cerca de la sede, ubicada en Bucarest, donde vamos a hacer un trabajo completo, tanto distribuyendo alimentos como también evangelizando a las personas para venir buscar a Dios”, finalizó el pastor.