“Después que oraron …”

“Después que oraron …”

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Si la persona está viviendo una vida sucia debe decir: “Señor, me arrepiento, perdóname, no quiero ya vivir esta vida sucia…” ¿Y cómo hacer para lograr el perdón de Dios?

1º – uno reconoce: uno dice “yo reconozco”, y no le echa la culpa a nadie.

2º – uno confiesa: “Mira Dios, yo vivo así, yo hago esto y esto…”, Dios lo sabe todo, pero la confesión es importante.

3º – uno se aleja de lo que hacía.

4º – uno pasa a odiar lo que hacía.

Cuando sucede eso, el Señor Jesús borra todos los pecados con Su sangre, no importa qué clase de pecado sea.

En el día del Pentecostés, la iglesia primitiva estaba reunida en forma unánime, y el Espíritu Santo descendió.

Cuando viene a la iglesia, es importante que usted, por su propia boca, ore. No importa que nosotros oremos por usted, es usted quien sabe lo que le sucede. No importan las palabras bonitas sino la sinceridad cuando usted dice lo que hay en su interior. Es importante que usted Le diga a Dios: “Señor, no puedo vivir más sin Tu Espíritu, sin Tu presencia…”

Es importante que usted hable con Dios sin que le preocupe que lo escuche quien está a su lado.

“Después que oraron, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valor”. Hechos 4:31

¿Después de qué? Después de que oraron. El señor dijo: “Mi casa será llamada Casa de oración”.

Preste atención, cuando usted venga a la iglesia para buscar a Dios, apague su celular o póngalo en modo avión para que nada le estorbe en su comunión con Dios. Usted debe tener en cuanta que no hay nada más importante que estar en la presencia de Dios. Cuando alguien nos llama y Le cortamos a Dios para atender a esa persona, estamos diciendo que ella es más importante que Dios, ¡y no es así!

Allá afuera, cuando alguien está ante una autoridad, no la interrumpe para atender a nadie.

La iglesia primitiva estaba en oración, concentrada, buscando, y descendió el Espíritu Santo.

Si hay alguien que no quiere que usted esté concentrado, ese es satanás, porque él sabe que, si usted está concentrado, Dios va a darle Su Espíritu.

El Espíritu Santo sabe todas las cosas, y Dios honra a los que Le honran. Cuando una persona tiene respeto y reverencia, hace todo esto sin que nadie le diga nada, porque sabe que Dios merece toda la consideración.

En el momento de la oración, concéntrese y no se preocupe por decir palabras hermosas, sino por la sinceridad. Y usted puede hablar cualquier idioma porque Dios lo entiende todo. Cuando Él ve su sinceridad, hace que su vida dé un giro de 180º y lo transforma en una nueva criatura.

También le aconsejamos que no abra los ojos, ya que Dios es Espíritu y no se ve.

¿Vio cuando usted tiene que pensar en alguien y cierra los ojos? Bueno, cerrar los ojos hace que usted pueda encontrarse con Dios.

Estas son cosas que debemos saber y practicar para que el Espíritu Santo descienda sobre nosotros.

Y, una vez que usted recibe el Espíritu Santo, recibe coraje, valor para decir la verdad, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de la Verdad.

Desconéctese de todo para orar y buscar la presencia de Dios, recuerde: “Después que oraron… todos fueron llenos del Espíritu Santo…”

Piense en eso.
Dios le bendiga.