¿Deseando la felicidad?

¿Deseando la felicidad?

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¿Él frustró sus proyectos personales, dejó su autoestima por el suelo y le dio la espalda? ¿El fondo del pozo es lo único que logra vislumbrar, después de una decepción con su ser amado? ¿Está cansada, desanimada, triste, angustiada y la felicidad parece una ilusión?

“Bien: ¡Es para usted que tengo una palabra profética, de Dios!”, dijo el obispo Edir Macedo, en uno de los mensajes transmitidos por Red Aleluya y a través de Tv Universal.

“Usted necesita poner los puntos sobre las “íes” y proyectar su felicidad en la dependencia de sí misma y, sobretodo, de Dios. Usted sabe que nada es más importante en la vida, que la
‘propia vida’, ¿no es cierto? Sin embargo, para que usted tome posesión de una vida abundante, plena y feliz, es importante priorizar dos pasos: el primero es la fe, que es su matrimonio con Dios, su  comunión; el segundo es su matrimonio con la persona amada”, explicó el obispo.

El obispo explicó que si la persona no toma el primer paso como el más importante, no alcanzará el segundo de una manera plena, tal como lo ansía y desea.

“Para que eso suceda es necesario tener el Espíritu de Dios aliado a usted, o sea, tener un pacto con Él, tener una alianza, a fin de que Él instruya, revele, presente, traiga hacia usted a la persona correcta, que lo hará feliz”, orientó a todos, advirtiéndoles que usen la razón y no sean emotivos.

Y finalizó: “Cuando usted se envuelve del Espíritu Santo, Él completa su vida y le da a la persona que va a llenar su vacío. La Biblia dice que el Señor se complace en darnos a la persona que nos completa. Entonces, ¡Dios quiere hacer eso por usted!”

 

[fotos foto=”Thinkstock / Reproducción TV Universal”]