Depredadores de almas

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El diablo continúa al acecho para darles el beso de Judas

En el programa “obreros en foco” de Brasil, el obispo Sérgio Correa, una vez más, alertó a todos los obreros y obreras sobre los cuidados que deben tener, con el fin de protegerse del “beso de Judas”.

Trayendo ese tema a los días de hoy, él explicó que “Judas representa al que se dice de Dios, pero de Él no tiene nada; por el contrario, es un instrumento del diablo, que se acerca a una chica o a un chico (obrero, obrera o miembro) que, sinceramente, quiere alcanzar la salvación”.

Infelizmente, muchos han sido alcanzados por el “beso de Judas”, porque se dejaron engañar por el corazón, no vigilaron y, movidos por el sentimiento, cayeron en la trampa del diablo.

Fue lo que sucedió con una ex obrera identificada como Andrea, atendida durante el programa, que cayó en la fe por causa de la vida sentimental y hoy tiene un matrimonio destruido.

El obispo alertó que eso no sucede cuando la persona está con los ojos espirituales abiertos, pues ella no se deja engañar, está siempre atenta a las señales mostradas por el Espíritu Santo, las que indican que hay alguna cosa equivocada en la conducta y el carácter de esa persona.

Prudencia

Eso sucedió con Ana Paula y Ariana, presentes en el estudio. Ellas contaron que un día también estuvieron comprometidas con personas que se decían ser de Dios, pero, en verdad fueron un instrumento del diablo para hacerlas caer en la fe.

Ariana estuvo de novia con un auxiliar de pastor durante un año, ella contó que había una cosa rara en él. “Yo no sabía exactamente qué era. Nosotros no teníamos el mismo pensamiento, él era muy nervioso, no tenía equilibrio”, recordó. Ante tantas señales, Ariana decidió atender la voz de Dios y terminó la relación. “No hubo otra salida, no pasaron 15 días y él ya estaba de novio con otra obrera”.

Hoy, esposa de pastor, Ana Paula también pasó por una experiencia como esa. Cuando era soltera asumió un compromiso con un obrero que era tecladista de la iglesia y se estaba preparando para hacer la Obra como pastor. Aparentemente él era muy dedicado. Sin embargo, apenas comenzaron, asumió una postura contraria a la de alguien que tiene el deseo de ganar almas. “Su preocupación era sólo por la música, nunca cuidaba del pueblo. Y esa era la cuestión por la que quedé en alerta”. Ariana, terminó la relación.

Vale resaltar que los dos jóvenes en cuestión no permanecen más en la Presencia de Dios, mientras que Ana Paula y Ariana se mantuvieron firmes en la fe y hoy están casadas. Y lo más importante, guardaron la salvación, porque supieron oír la voz de Dios y prudentemente obecedieron.

El obispo aprovechó la oportunidad para dar un consejo a las obreras y a los obreros: “Si su novio o novia quiere terminar con usted, no se quede llorando, es Dios que lo quiere librar”.