Curiosidades: La famosa caja negra

Curiosidades: La famosa caja negra

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Se trata de un complejo mecanismo  inventado en Australia.  Para la sorpresa de muchos, este mítico objeto – al que se le otorga la virtud de la indestructibilidad- ni es una caja ni su color es negro. Por lo cual, probablemente, jamás hubiera descubierto que estaba frente a una de ellas…  En realidad,  se trata de dos o tres cajas pintadas de colores vivos, para facilitar su hallazgo tras un accidente. Además, están acondicionadas en cajas metálicas de gran solidez, diseñadas para resistir golpes extremadamente violentos, fuego e inmersiones prolongadas en aguas profundas.

Esta herramienta clave en la aeronáutica está formada por tres unidades.  La grabadora de conversaciones (situada en la parte delantera del aparato) la unidad de adquisición de datos técnicos (colocada en la cola del avión y que registra 60 parámetros de vuelo, desde la altura que ha alcanzado a su velocidad, pasando por temperaturas, turbulencias, etc.) y la unidad grabadora (donde se registran estos datos).

Gracias a su existencia se puede establecer qué sucedió en un accidente por eso se sabe que cerca del 38% de los accidentes de aviación se produce durante la maniobra de despegue, mientras que otro 26% ocurre durante el momento del aterrizaje. El 75% obedece a fallos humanos, el 11%, a averías y el 5%, a condiciones meteorológicas adversas. Entonces la pregunta es inevitable, quién y cómo llegaron a inventarla.

Nace una pieza fundamental                                                                                                                            

La caja negra fue una idea desarrollada por el científico australiano David Warren. David Warren perdió a su padre a los nueve años, quien iba a bordo del Miss Hobart, un aeroplano que desapareció al sur del país. Si bien lo despertó en cuanto al peligro de la aviación, lo que de verdad lo movió fueron los desastres que envolvían a los primeros aviones comerciales, a comienzos de los años cincuenta. Desastres sin respuesta.

Desempeñándose como jefe de investigación de los Laboratorios de Investigación Aeronáutica de la Organización de Ciencia y Tecnología de Defensa de Australia concluyó un primer prototipo a prueba de accidentes: una grabadora ennegrecida por el cable de acero que la contorneaba y capaz de almacenar conversaciones de cuatro horas. Así desarrolló un sistema capaz de permanecer a salvo tras un accidente.

Del rechazo al éxito

Repitiendo la historia de muchas innovaciones, el Departamento de Aviación Civil de Australia despreció la “caja negra” de Warren considerándola como un invento inútil. En la Royal Australian Air Force también desecharon el dispositivo por “innecesario”. El giro se dio en 1958, un oficial aeronáutico británico vio el dispositivo y bramó: “¡Lo que veo aquí es una maravillosa caja negra!”.

Aquel oficial, que bautizó sin saberlo el aparato, lo importó a Inglaterra y convenció a Warren para que emigrase a Londres y perfeccionase su invención. Ese mismo año se acopló la primera caja negra a un avión, a bordo del cual viajaba el propio Warren. El salto adelante en seguridad de las aerolíneas británicas fue abrumador y, tras la enésima catástrofe en la isla australiana, el Gobierno se redimió de su desdén en 1960 ordenando volar a todos los aparatos con el invento de David Warren.

Warren, fue considerado uno de los científicos australianos más brillantes y condecorado en 2002 con la Orden de Australia, la mayor distinción civil en su país.

Hoy la caja negra es de uso obligatorio para todos los aviones, comerciales o no. También lo van incorporando barcos, camiones, coches o trenes. En dramas como el ocurrido en una localidad catalana de Castelldefels, en el que murieron 12 personas arrolladas por un tren, se pudo descubrir que el maquinista no fue responsable.

Sin lugar a dudas la grabadora de información de vuelo de Warren ha prestado una contribución incalculable a la seguridad en la aviación mundial.

¿Una curiosidad más?

Estados Unidos ha presentado un proyecto de Ley en el Congreso, para que todos los vehículos a partir del año 2015 lleven una caja negra que registre datos de conducción, que se puedan utilizar en caso de accidente. Si bien hay opiniones encontradas, si el artefacto se utiliza para mayor seguridad vial, sin duda llegará a ser tan útil como en los aviones.