¿Cuál es el verdadero nombre de Nuestro Salvador?

¿Cuál es el verdadero nombre de Nuestro Salvador?

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Jesús era judío y, naturalmente, Su nombre original, Yeshua, proviene del hebreo, idioma hablado por los judíos en esa época.

Existen muchas variaciones e interpretaciones sobre la etimología del nombre de Jesús, pero, la verdad, es que todo eso no tiene la menor importancia desde el punto de vista espiritual. Llamarlo a Él Jesús o Yeshua no cambiará lo que Él es. Independientemente de la traducción utilizada para hablar con Él, lo importante es que quien lo invoque crea que se está dirigiendo al Señor y Salvador; a Aquel a Quien le fue dado todo el poder y la autoridad, y cuyo Nombre está sobre todo nombre, en los cielos y por debajo de los cielos.

En aquella época, el nombre dado a la persona representaba la bendición del padre sobre ella o su misión en la Tierra. Como Abraham, por ejemplo, que al principio se llamaba Abram, pero, como está escrito en la Biblia, en Génesis 17:5, Dios cambió su nombre a Abraham, porque él sería el padre de una numerosa nación: “Y no serás llamado más Abram; sino que tu nombre será Abraham; porque Yo te haré padre de multitud de naciones.” En hebreo, Avraham: Av = Padre y Am = Pueblo, por eso es Avraham o Abraham.

El nombre de Jesús significa Salvación, y todas las veces que la palabra Salvación es mencionada en la Biblia, se lee Yeshua.

Cuando el ángel se le apareció a José, en un sueño, le dijo: “… José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús(Yeshua),porque EL SALVARÁ a su pueblo de sus pecados.” (Mateo 1:20-21)

Por lo tanto, no importa si clamamos en el nombre de Yeshua, Jesús, Jesú, Iesus, siempre y cuando nos presentemos ante Él con sinceridad, para que el sacrificio de la Salvación (Yeshua) pueda purificarnos de nuestros pecados, y así, ser salvos por Jesús, cuyo propio Nombre significa Salvación.

Es por eso que la Universal es lo que es y ha alcanzado lo que alcanzó, por la fe en el Nombre de Jesús.

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