Conozca a la mujer que perseguía a los profetas de Dios

Conozca a la mujer que perseguía a los profetas de Dios

Por

Jezabel era la hija de Et-baal rey de los sidonios – también conocidos como fenicios. Ese pueblo por mucho tiempo fue compuesto por grandes navegadores, que transportaban y negociaban madera, piedras preciosas, especias y otros productos.

Entonces el rey de Israel, Acab, se casó con Jezabel, con la expectativa de asegurar la afinidad de los fenicios para sí mismo. Lo que posteriormente resultó ser un gran engaño.

La princesa de los sidonios y reina de los israelitas, Jezabel, era una mujer muy mala. Inmediatamente después de haber llegado a Israel, convenció a Acab a que abandone su creencia en Dios, construyó un altar a Baal (el dios que ella adoraba) y comenzó a perseguir a los profetas de Dios. El propio profeta Elías fue perseguido por esa mujer y tuvo que esconderse en una cueva para no ser asesinado:

Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra del Señor, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por el Señor Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado Tu pacto, han derribado Tus altares, y han matado a espada a Tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.(1 Reyes 19:9-10)

Ella era una mujer rencillosa, autoritaria, dominadora y todo tenía que ser hecho a su manera, en el momento que ella quería. Lo triste es que, quizás, en el mundo actual, la sociedad no condena la actitud de Jezabel, porque cada vez más, el carácter de la mujer virtuosa ha sido tratado como algo “fuera de moda”.

Tenga cuidado con quien se le acerca

El nombre “Jezabel” significa “la pura”, era la apariencia que ella quería transmitirles a las personas, sin embargo, su interior estaba completamente sucio ante los ojos de Dios. ¿Cuántas personas son así hoy en día? ¿Qué no tienen principios y son capaces de hacer cualquier cosa para conquistar lo que quieren?

Ella fue una pésima esposa, persuadió a su marido a tomar las peores decisiones para su vida y para el pueblo de Israel, además de provocar la ira de Dios. ¿Cuántas mujeres, en lugar de ayudar a sus maridos a que se vuelvan mejores personas, promueven contiendas dentro de casa, succionan lo que él puede proporcionar y después lo dejan? ¿Les enseñan cosas malas a sus hijos y en el día a día de trabajo son manipuladoras?

Jezabel era tan mala que su hija, Athalía, siguió su ejemplo y fue tan mala como su propia madre.

Acab, en lugar de apoyar su fe en Dios, siguió sus propios pensamientos y eso le trajo el fracaso, debido a la convivencia con Jezabel. Por eso, tenga cuidado con las personas que se acercan a su vida, no cultive amistades o relaciones con personas que son como Jezabel, porque, así como sucedió con Acab, su vida podrá tomar un camino muy malo.

Si esta reflexión le ha ayudado, deje su comentario en las redes sociales.